Ficha de partido: 23.09.1956: Valencia CF 4 - 1 CA Osasuna

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
4 - 1
CA Osasuna
CA Osasuna

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Antonio Fuertes
6'
Sabino
30'
Descanso
45'
Enrique Buqué
70'
Enrique Buqué
75'
Daniel Mañó
80'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: CA Osasuna

Records vs CA Osasuna

Máximo goleador: Jonas Gonçalves (7 goles)
Goleador rival: Echeverría (7 goles)
Mayor victoria: 4 - 0 (04.05.2013)
Mayor derrota: 2 - 5 (14.01.1962)
Más repetido: 1-0 (11 veces)

Crónica

Otra vez el Osasuna, ha producido en el Valencia un momento de inquietud que no se resolvió hasta los 70 minutos de partido. Los navarros, sabedores de su inferioridad técnica, montaron el partido confiando con el arrojo y la velocidad de sus jugadores. También reforzando las líneas defensivas, de forma que su extremo izquierda, Alberto, retrasóse desde el primer instante para ocupar una zona intermedia entre los volantes y defensas, de manera que actuaba como elemento de choque contra el primer atacante valenciano que quisiera acercarse a su puerta. Esto le permitió llegar al descanso con empate a un gol, y aún crear ciertos momentos de gran apuro para la puerta del Valencia, puesto que la velocidad endiablada que imprimían a su juego, les permitía siempre actuar con ventaja numérica, tanto cuando atacaban como cuando era el Valencia quien intentaba forzar su puerta.

La zaga valenciana que frente al Español mostróse tan firme, esta tarde ante el equipo pamplonica estuvo desconcertada, no sabemos si porque Quincoces tenía mal día y era incapaz de contener al equipo adversario, o si provocaba el desconcierto los avances de Martín hacia campo contrario, visto que no tenía jugador enfrente a quien marcar. El caso es que Timor tuvo que trabajar a marchas forzadas, puesto que sus zagueros eran incapaces de frenar a los cuatro delanteros pamploneses que tanta facilidad demostraban para el desmarque. Por otra parte, la delantera valenciana, carente de interiores que la movieran de forma ordenada, era incapaz de forzar la barrera nutridísimas de jugadores osasunistas, que se oponían a sus avances.

Eran muchas veces ocho hombres, que se multiplicaban para oponerse en proporciones de tres a uno a los intentos del Valencia. Y de esta forma vio como avanzaba el partido sin que el marcador se alterase en el uno a uno con que se llegó al descanso, pero al fin, cuando más apurado era el momento, después de haber salvado Timor un chut de Recalde, en el que la pelota salió sobre el travesaño, fue Buqué, el jugador menos afortunado hasta entonces, el que tuvo la suerte y el acierto de empujar la pelota dentro del marco navarro, rompiendo de esta forma el equilibrio en que se había mantenido el marcador. Dos minutos después, el propio Buqué lograba el segundo tanto, que ya definitivamente permitió al Valencia actuar sin agobios y acrecentar su victoria con un cuarto, producido en los últimos minutos, también como consecuencia de una buena jugada de Buqué. Al final el Osasuna con cinco delanteros en línea, intentó mejorar un poco el score, pero fue inútil porque ya el partido había que darlo como resuelto.

Ha gustado el conjunto pamplonés por estas virtudes ya apuntadas de la velocidad de su juego y del coraje con que se emplearon todos sus elementos. Individualmente destacó Sabino, por la delantera, con una buena colaboración por parte de Recalde, sobre todo la zaga fue la línea más firme del equipo, destacando en ella González y Egaña, con algunas buenas y magníficas intervenciones de Eizaguirre, a quien, por el contrario, le fusilaron cuatro tantos en realidad imparables, sobre todo por la corta distancia de los disparos.

El Valencia ha tenido una tarde sólo mediana. No pudo con la velocidad del Osasuna, y esto le llevó un poco de cabeza, no habiendo en realidad ninguna línea firme en el equipo. Timor fue posiblemente, el elemento más seguro, realizando unas cuantas paradas de verdadero mérito y muy valiente. La zaga fue de cabeza en la mayor parte del tiempo, sobre todo por el centro. Mestre ha reaparecido con bastante movilidad. Tampoco los medios actuaron con la firmeza de otras veces. Posiblemente influenciados por la inseguridad de los defensas. Y en la delantera de nuevo advirtióse como sin interiores que actuen como tales, puede construirse un juego vistoso y eficaz. Buqué estuvo muy poco feliz en los 70 primeros minutos, no acertando en su posición de delantero en punta. En cambio, como contraste, los 20 minutos finales le cubrieron de gloria, sobre todo al ser el autor material del triunfo de su equipo. Fuertes estuvo brillante en algunas jugadas, y desconcertado en muchas otras. Areta puso mucha voluntad pero sus compañeros y paisanos le marcaron muy bien y no pudo desenvolverse como esperaba. Macario fue peligroso, aunque recibió poco juego, y Mañó volvió a triunfar otra vez, no sólo por el gran juego que desplegara en el primer tiempo, sino porque se anotó el cuarto gol que lleva conseguido en los cuatro partidos de Liga.