Ficha de partido: 20.01.1957: Valencia CF 0 - 0 Real Valladolid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
0 - 0
Real Valladolid
Real Valladolid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Descanso
45'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Valladolid

Records vs Real Valladolid

Máximo goleador: Fernando Gómez (9 goles)
Goleador rival: Benjamín (4 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (22.03.1964)
Mayor derrota: 0 - 4 (30.09.1956)
Más repetido: 1-1 (12 veces)

Crónica

Desde los tiempos de Luis Miró, y quizás antes, el Valencia ha tenido en el Valladolid una de las piezas de toque en las que siempre se puso a prueba su suficiencia y efectividad; y siendo el Valladolid de hoy, fiel estampa del que forjó el entrenador actual del Valencia, nada de particular ha sido que nos ofrecieran una de sus clásicas actuaciones, con el resultado adverso para los hoy discípulos de Miró, que significa la igualada a cero tantos.

El cero para el Valladolid supone un triunfo, pues les vale un punto. Con este empate se han salido con la suya de marchar imbatidos de Mestalla, consigna sin duda, que traían bien aprendida los muchachos desde el partido de Zorrilla. Para el Valencia supone un fracaso, mucho más, después de la goleada que encajó en la primera vuelta, «banderilla de fuego», ante la que hoy no han sabido o no han querido reaccionar, porque dominó el Valencia, eso sí, pero sin orden ni concierto, porque no funcionaron los volantes ni los interiores. Sólo se mantuvo el equipo por el lado derecho, con el triángulo Pasieguito, Mañó, Fuertes, mientras que el izquierdo se venia abajo, con Puchades perdido por el campo, y un Buqué que no hacia nada a derechas, ni como atacante ni en su papel tradicional de enlace entre la delantera y los medios. Un Buque, que arrastraba además en su fracaso a Macario, el cual sigue actuando como elemento perdido y aislado en su esfuerzo, y con un Areta, en el centro, cuya actuación, que comenzo siendo habilidosa, ha terminado de la manera más desdichada. Un Areta que, por sí solo, pudo ganar el partido para el Valencia, pues tuvo tres balones claros, tan cerca del gol que lo que parecia imposible es que pudieran perderse, y Areta tuvo la rara habilidad de meter el pie de forma que el balón tomó una direccion vertical, malográndose otras tantas ocasiones de marcar los goles que ya no hay quien crea en ellos, puesto que desde que se inició la Liga, apenas los ha probado este jugador.

El Valencia, además, realizó sus ataques llevando la pelota por alto, con lo cual facilitaba la defensa del Valladolid, sobre todo las intervenciones de Lesmes, que se ha divertido de lo lindo despejando situaciones de peligro y poniendo a pueba la paciencia, más bien la debilidad, del árbitro Sanz, porque Lesmes, además de jugar muy bien, se hizo el amo, excediéndose como ha querido, con entradas violentas y, sobre todo, imponiéndose a la autoridad arbitral, y al público, de forma realmente sorprendente. Pero los desaciertos del Valencia eran tales, que ni así, ni con el apoyo de la zaga y de Goyo, que se han defendido y que han realizado una buena actuación, han podido conseguir la victoria, ni por una diferencia mínima. Hubo un momento, a los 15 minutos del segundo tiempo, en que un centro de Mañó, desviado por Tino con el brazo, pudo suponer el gol de la victoria para el Valencia, pero el penalty concedido por Saz y protestado de forma violenta e incesantemente por los jugadores del Valladolid, con Lesmes a la cabeza, fue ejecutado por Pasieguito, con tantos nervios, que el balón fue a estrellarse en el lateral derecho, malográndose otra ocasión clarísima de conseguir la victoria. En una palabra, que el Valencia, aun dominando de forma insistente todo el partido, hasta el extremo de haber forzado once saques de esquina, no pudo conseguir ni un solo gol.

El Valladolid, que no jugó nunca a la defensiva y que mantuvo siempre cuatro hombres en la delantera, cuando no a cinco, porque Cerdán actuó muy bien, enlazandoa los volantes con el ataque, lograba inquietar en algunas ocasiones la puerta de Goyo, que desde el primer tiempo estuvo a punto de ser batida dos veces, en otros tantos remates de Cerdán. En una de ellas, Goyo atajó el balón en el mismo ángulo, desviándolo a córner, y en la otra, fue la cabeza de Sendra la que actuó como providencia, desviando el balón a córner, con lo cual se mantuvo el cero en la puerta valenciana. Cero que, repetimos, constituye un éxito para el Valladolid y una decepción para los aficionados valencianos, que han visto cómo la solución Pasieguito, Puchades, Fuertes y Buqué, fue flor de un día ante el partido del Sevilla, a merced del entusiasmo que desplegó el equipo dicho día, y de los pocos aciertos que hubieron en algunos componentes de la delantera andaluza, especialmente los dos interiores y el rematador Pahuet.

En el Valencia, tan sólo Goyo ha tenido una actuación regular, la defensa bien, pero en algunos momentos un poco desarticulada por la movilidad de los delanteros vallisoletanos. En la línea media, Pasieguiro ha sido el único que se ha mantenido en su puesto todo el partido y al que se deben las grandes reacciones del ala derecha en la segunda parte. Puchades se perdió a poco de comenzar, y ya no se le volvió a encontrar, y en la delantera, Mañó y Fuertes han sido los únicos que han realizado una labor un poco ordenada, aun cuando, en conjunto, los avances del Valencia no tuvieron nunca orden ni consistencia. En el centro, Areta, digamos que él solo, ha perdido el partido con sus desaciertos. Buqué ha estado a parecida altura de Areta, sin encontrar nunca su sitio ni hacer nada a derechas. Y Macario ha sdo la víctima de Buqué no teniendo una actuación ni discreta, pese a la voluntad que constantemente puso.

En el Valladolid tdo el equipo se ha desenvuelto muy bien. En la zaga, Lesmes ha conseguido un triunfo indudable, manteniendo el cero en su puerta, aun cuando fuera a costa de ganarse la expulsión que con cualquier otro árbitro se hubiera decretado antes de finalziar el partido. Los laterales, flojitos al lado de Lesmes. Saso, en vambio, muy bien. y con Lesmes, han sido los mejores. Los volantes, magníficamente situados siempre y trabajando con una tenacidad enorme, muy bien enlazados con los interiores, los que han mantenido el empate para el Valladolid. La delantera efectuó contados avances, menos en el segundo tiempo que en el primero, pero los que efectuó, llevando la pelota bien controlada, desmarcándose bien e incluso en los finales del primer tiempo, dos de los avances tuvieron incluso cierta brillantez. El elemento más destacado de la delantera fue Cerdán. Murillo muy acertado, pero menos efectivo. Badenes, desmarcándose mucho a la vigilancia tenaz de Sendra. Los extremos han cumplido, siendo más peligroso Gallén.