Ficha de partido: 09.06.1957: Valencia CF 1 - 1 RCD Espanyol

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
1 - 1
RCD Espanyol
RCD Espanyol

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Vicente Iborra
3'
Arcas
34'
Manolo Mestre
34'
Descanso
45'
Cruellas
53'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: RCD Espanyol

Records vs RCD Espanyol

Máximo goleador: Mundo Suárez (20 goles)
Goleador rival: Prat (9 goles)
Mayor victoria: 4 - 0 (19.10.2003)
Mayor derrota: 0 - 7 (10.06.1928)
Más repetido: 2-1 (24 veces)

Crónica

El partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Generalísimo contra el RCD Espanyol se disputó en un abarrotado Mestalla, el 9 de Junio de 1957, ante 65.000 espectadores, y el entusiasmo de los valencianistas con un solo objetivo, superar el gol encajado en Sarriá y llegar a la final. Sin embargo, el señor Gardeazábal y el delantero valencianista Vicente Iborra se encargaron de que así no fuera. El resultado final, empate a un gol.

Los goles fueron conseguidos, a los tres minutos el del Valencia, por el córner que hizo Argilés, sacó Seguí y remató Iborra, de cabeza a la red. La pelota dio en el larguero y botó dentro de la portería. El empate a uno fue conseguido por Cruellas, a los ocho minutos del segundo tiempo, al rematar certeramente al ángulo inferior de Goyo un balón fortísimo y a media altura, que puso el tanteador igualado, pero con la ventaja españolista por el tanto que ese mismo jugador había logrado en Sarriá el Domingo anterior.

El partido se caracterizó por los nervios que hubo en él. Más nervios que juego. El Valencia comenzó formidablemente, dominando al Espanyol y resolviendo rápidamente con el gol de Iborra, a los tres minutos, lo que constituía el empate de la eliminatoria. Ninguno de los 65.000 espectadores que presenciaban el encuentro imaginaba al RCD Espanyol finalista de Copa. Pero hubo dos jugadas claves, a los 21 y 34 minutos. La segunda, en la que Arcas agredió a Mestre, éste repelió la agresión y Gardeazábal les expulsó, porque perdió a su mejor defensa hasta entonces. Al Espanyol le daba exactamente igual, porque estaba jugando con tres delanteros. Al Valencia no, porque daba la casualidad de que Mestre era, hasta el momento de la expulsión, el mejor de los tres defensas.

Pero llegó la jugada curiosa, y la relatamos al final por extraña. Corría el minuto 27 cuando Seguí conseguía el 2-1 favorable al Valencia. Gardeazábal señaló el centro del campo, pero los jugadores españolistas reclamaron que el delantero valencianista Iborra había tocado el balón con la mano antes de entrar en la portería y en señal de júbilo por el tanto que igualaba la eliminatoria. Insistimos, el árbitro principal en principio dio gol, pero ¿la pelota había traspasado ya la línea de gol cuando Iborra la tocó con la mano en señal de júbilo? Fue una triste experiencia, porque de ello se valieron los españolistas para formular su protesta.

Los españolistas organizaron el correspondiente barullo y finalmente la consulta con el juez de línea, que ante la presión de los catalanes decidió, por lo visto, indicar que el balón no había entrado totalmente en el marco cuando Iborra tocó la pelota. El señor Gardeazábal, mal situado, como el juez de línea, no sabía que hacer, y ante aquel monumental lío de jugadores decidió invalidar el gol, cosa que, naturalmente, provocó las iras del público.

Las preguntas que se hacían los valencianistas eran, ¿por qué dio gol Gardeazábal primero? ¿Por qué señaló el centro del campo y no se dirigió al sitio donde él creyó después que se había vulnerado el reglamento? Sencillamente porque no vio infracción al mismo. El juez de línea, que en principio decidió dirigirse al centro del campo, ante las protestas de los españolistas decidió confundir al señor Gardeazábal. De cualquier forma, Iborra podía haber dado el "manotazo de júbilo" un poco más tarde, ¿no les parece?