Ficha de partido: 04.03.1956: Real Murcia 0 - 0 Valencia CF

Estadio



Nombre: La Condomina
Aforo: 13.500 espectadores
Ubicación: Murcia / España 
Inauguración: 25/12/1924

Rival: Real Murcia

Records vs Real Murcia

Máximo goleador: Mundo Suárez (14 goles)
Goleador rival: Zamora (5 goles)
Mayor victoria: 7 - 0 (06.12.1936)
Mayor derrota: 0 - 5 (25.05.1933)
Más repetido: 2-0 (10 veces)

Crónica

Una tarde de auténtico calor especialmente en la segunda parte en la que los dos equipos acusaron el esfuerzo inicial. El encuentro terminó con empate a cero. Los jugadores murcianos saltaron al terreno con brazaletes negros en señal de duelo por el reciente fallecimiento de don Jose María Llano, presidente de honor de la Federación Regional Murciana de Fútbol.

No le rodaron bien las cosas al Murcia esta tarde en la que tuvo el santo de espaldas. A los cinco minutos de la arrancada inicial se produjo una jugada cuyo signo negativo se había de repetir más tarde. Fué en este tiempo cuando llegó una falta de Puchades al interior izquierda murciano Gallardo. Se encargó de lanzarla Ferrándiz y el balón suavemente con mucho tino llegó a los pies de Badenes. El delantero centro murciano largó sobre la marcha un tiro a la puerta de Timor que sorprendido nada pudo hacer por detener el cuero. Ya llegó a cantarse el gol, pero Sócrates hizo de providencia deteniendo el balón e la misma raya con la mano. Fombona no dió por vista tan clara falta pues una barrera de jugadores le impedía la clara visión de la jugada. Pero en esta falta de visión del colegiado estuvo la clave de una victoria que pudo llegar aunque por estos imponderables que en el fútbol tanto ocurren, quedó sólo en una victoria en potencia.

Nuevamente Badenes tuvo cuatro minutos más tarde la oportunidad del gol. Tampoco entró esta vez por cuestión de milimetros. Hubiera sido el brillante colofón de una veloz internada de Pallarés que cedió justamente la pelota en el punto preciso. Esta vez la providencia fué el portero valenciano que con todo apuro envió el balón a corner. Se lanzó éste sin consecuencias. El Valencia ante el acoso del Murcia que bregaba constantemente por encontrar el camino del gol cerró sólidamente sus lineas retrasando a Pasieguito en ayuda de los volantes. La muralla serenamente y con contundencia fué resolviendo una tras otra las ocasiones de peligro.

A los 19 minutos Pallarés en una escapada veloz largó fuerte tiro. He aquí que otra vez Sócrates, el hombre providencial del Valencia, vuelve a sacar el balón de la misma raya. Se registra después un tiro impresionante de Sara que va a fuera. Un minuto más tarde es Gallardo quien se encarga del disparo luciéndose Timor en una gran parada. Decididamente al Murcia pese a su tesón no le resulta fácil encontrar el hueco y la senda del gol. Quedaba todavia más. A los 29 minutos Badenes empalma con la derecha un balón bien cedido por Ferrándiz. Timor estaba batido y los defensas desbordados, todo a punto para que el marcador funcionara. Pero estaba escrito que el Murcia esta tarde no iba a marcar. Y el balón que había dado en la cara interior del poste volvía al terreno de juego para que Quincoces despejara con brío la apurada situación.

Hasta este momento el dominio murciano había sido total, y absoluto. En tal proprorción que es al minuto 30 cuando registramos el primer didparo valenciano a Caldenteny por mediación de Chirri, un joven interior hasta hace poco del Catellón y que hacia su presentación en Primera División hoy en La Condomina. Tres minutos más tarde es Magritas quien desaprovecha una ocasión bastante decisiva para marcar aunque al pararse con el balón estando absolutamente solo y favorablemente para el disparo, llegaron los defensas valencianos y le arrebataron la pelota para que el extremo derecha no pudiera tirar a puerta. La culpa fué absolutamente suya.

La segunda parte carece por completo de historia con la sola excepción de dos juadas del extremo izquierda valenciano Antó a los cinco minutos y a los nueve minutos. Pero todavía más para angustia y sufrimiento de la parroquia de La Condomina tenía que pasar más y fué cuando Chirri lanzó un tiro muy esquinado que el meta murciano Caldentey se vió y se deseó para tirar a corner.

El Valencia a partir de este momento serena su juego, lo hace tranquilo y con más peligrosidad, visto el bajón que había dado el Murcia especialmente en la demarcación de Gallardo y Mengot que quebraba toda la iniciativa del ataque empeñado además en ser llevado por el extremo derecha Magritas una y otra vez como si fabricara un fútbol de artesanía daba más que tiempo suficiente para que la defensa valenciana pudiera cumpilr su misión mientras que el único hombre que podía poner la nota de peligro, Pallarés, quedaba solo y abandonado en su extremo. Este fué el error inexplicable que le costó al Murcia un hermoso punto. Y si la tragedia no llegó a consumarse en toda su dimensión fué gracias a que en otros campos los resultados favorecieron a los pimentoneros, que tuvieron por ahí la protección que la diosa fortuna les negaba en sus propias lares. Y ahí se acabó todo. El resto del encuentro se convirtió en una fea exhibición de fútbol aldeano, sin control y sin calidad.

El Valencia y el Murcia se resignaban con el resultado mientras que el público bostezaba aburrido en las gradas. Destacaron en el Valencia con su cuarteto defensivo Antó y Pasieguito. En el Murcia, Bazaco, Mona, Sara, y Pallarés con Caldentey en la puerta. De los demás un piadoso silencio es lo mas elocuente, aunque tengamos que destacar en este capítulo a Wilkes jugador que se inhibió totalmente de lo que pasaba en el terreno do juego. Wilkes dió la impresión de estar acabado en su fútbol para los españoles.

Y si mal estuvo el señor Fombona, le restamos de su actuación la falta de visión en esta jugada marrada y decisiva todavía le quedan puntos suficientes para calificarla de buena. Es un tributo a la justicia aunque por parte de algún sector fuera sonoramente despedido.