Ficha de partido: 18.09.1949: RCD Espanyol 6 - 4 Valencia CF

Ficha de partido

RCD Espanyol
RCD Espanyol
6 - 4
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Artigas
8'
Camer
10'
Vicente Seguí
20'
Hernández
27'
Quiliano Gago
32'
Artigas
39'
Descanso
45'
Vázquez
57'
Silvestre Igoa
66'
Piquín
69'
Bernardo Pasieguito
70'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Sarriá
Aforo: 44.000 espectadores
Ubicación: Barcelona / España 
Inauguración: 18/02/1923 (Demolido en 1997)

Rival: RCD Espanyol

Records vs RCD Espanyol

Máximo goleador: Mundo Suárez (20 goles)
Goleador rival: Prat (9 goles)
Mayor victoria: 4 - 0 (19.10.2003)
Mayor derrota: 0 - 7 (10.06.1928)
Más repetido: 2-1 (24 veces)

Crónica

Después de pasar unas semanas barajando sumas fabulosas y desvirtuando una y extra vez lo que poco antes ee había aünruado sobre el abandono de los colores blanquiazules por el canario Hernández, el deshoje de la margarita terminó, y ello no dejó de ser una de las interesantes incertidumbres del partido del domingo, con la reaparición de Hernández con su habitual camiseta.

Pero sí terminaron las dudas sobre lo que ocurriría con el discutido jugador, no se acabaron sobre la decisión que más hubiese hubiese convenido tomar al club y la contestación surgió clara y contundente cuando el Español empezó a carburar a todo gas, llevándose por delante con la mayor facilidad al campeón de Copa y la delantera españolista, ágil, vivaz, desconocida respecto a su actuación ante la Real Sociedad, tomaba rápida y apreciable ventaja en el marcador. Ni qué decir tiene que no vamos a insinuar siquiera que Hernández fuese la única causa, pero sí una buena parte y si se nos apura la fundamental, ya que fue él quien, entre jugadas geniales y arrogancias, dirigió la línea. El balance, pues, de la operación no realizada, acusa beneficios.

La visita de Un equipo de la traza del Valencia, duro, tenaz y resistente, no era perspectiva halagüeña para el Español, por lo que dejó entrever en su primer partido liguero, pero pocos minutos después de comenzado el juego estaba fuera de duda que entre aquel once flojo de fondo y de moral y el que se hallaba ante los de Mestalla, había un abismo. Firme la defensa, batallando los medios volantes y los interiores, y rapidisimes los extremos, sobre todo Camer, que jugó un partido sencillamente maravilloso, el juego españolista desbordó a los valencianistas por vivacidad y rapidez.

Durante los primeros sesenta minutos de juego la superioridad del equipo local fue manifiesta. Subsistía el respeto que impone el conocimiento de la reciedumbre y clase cierta del cuadro del Valencia, pero quien mandó en el terreno, quien condujo el juego a su gusto y quien desgranó las mejores jugadas fue el Español. Acaso la resistencia, el tesón valendanista, valora más el triunfo de los blanquiazules, que después de su segundo tanto iban viendo cómo se acortaban distancias una y otra vez, lo que les sirvió de acicate para arreciar en su magnífico esfuerzo y reconquistar la ventaja que les iban arañando. Luego, forzosamente tenia que pesar el esfuerzo y el Valencia, de juego más sosegado, pudo restablecer posiciones de dominio ya que no de marcador, y aún en los últimos momentos pasar a la ofensíva, pero el Español, en inteligente defensiva, se mantuvo a la altura que le correspondía.

En el Valencia, regular en conjunto, destacó la rapidez y peligrosidad de Seguí, que con Pasieguito fueran lo mejor de la linea y del equipo. Junto con Puchades, Eizaguirre, como hemos dicho anteriormente, alternó las intervenciones brillantes con fallos garrafales e imparables. El señor Fombona arbitró muy aceptablemente y sin dificultades, aunque los partidarios de una y otra parte le achaquen haber concedido un tanto por banda marcado en fuera de juego.