Ficha de partido: 15.11.1931: Gimnástico CF 3 - 4 Valencia CF

Ficha de partido

Gimnástico CF
Gimnástico CF
3 - 4
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Leopoldo Capillas
12'
Juan Costa
29'
Leopoldo Capillas
40'
Descanso
45'
Leopoldo Capillas
51'
Soler
67'
Vilaplana
74'
Torretes
87'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Vallejo
Aforo: 18.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 29/11/1925 (Demolido en 1968)

Rival: Gimnástico CF

Records vs Gimnástico CF

Máximo goleador: Eduardo Cubells (33 goles)
Goleador rival: Silvino (6 goles)
Mayor victoria: 10 - 0 (29.08.1920)
Mayor derrota: 1 - 3 (01.03.1921)
Más repetido: 1-1 (8 veces)

Crónica

Por fin terminó el campeonato. El partido de ayer defraudó tanto a los partidarios del Valencia como del Gimnástico, porque en verdad, todos esperábamos que el partido fuera otra cosa de lo que en realidad fué. Teniendo el Valencia cuatro tantos a su favor por cero el Gimnástico, consiguió éste tres goals, y en poco estuvo que el partido no lo ganara.

Las causas de que terminara con un tanteo que al final del primer tiempo nadie pudiera sospechar, débense a la apatía y pocas ganas de jugar de los merengues, que cuando se vieron con cuatro goals en su casilla, sin duda se dijeron que ya no quería más. Pero o es eso, porque si por contar con un buen número de tantos, ya no querían meter más goals, bien estaba que no chutasen, pero nunca jamás, hacer el ridículo como lo hicieron, no queriendo jugar, y dando con ello ocasión a los desmoralizados jugadores gimnásticos, a que por poseer un poco más de coraje, que fué unido a un juego rápido y entusiasta, consiguieran tres goals, a nuestro entender primero y último muy justos, pero no el segundo, que fué consecuencia de una pifia arbitral al conceder un penalty que no vimos.

No hubo una lucha igualada, pues en el primer tiempo fué absoluto el dominio del combinado del Valencia, que tradujo en tres tantos y en un gran número de corners a su favor, y en el segundo, podrá decirse, que dominó ya finalizando, más el Gimnástico, porque el Valencia quiso que así fuera. Sus momentos se vieron, que produjeron risa, por el gran barullo y desconcierto, con jugadas raras de los dos bandos, y hasta pudimos comprobar la poca vista del árbitro, al no sancionar intencionadísimas manos del centro atacante valenciano, desviando la pelota del curso normal que ésta llevaba, a tres metros de la puerta del Gimnástico.

A pesar de que en el Valencia formaban seis reservas, demostró cuando quiso ser muy superior al Gimnástico, y este once que se mantiene unas veces regular y otras peor, porque parece ser que todo se conjura en su contra, en los instantes en que se veía dominado, siempre con entusiasmo y valentía, procuraba alejar el peligro que sobre su puerta se creaba, y fué necesario que decayese el Valencia en su juego para que se animase el Gimnástico, sacando como fruto la obtención de sus tres tantos.

La actuación de los dos equipos, en cuanto a sus líneas podamos referirnos, hemos de hacer constar que en las del Gimnástico se distinguió Oliveras, pese a los cuatro "roscos" marcados, que la defensa tuvo que multiplicarse, así como los medios, así como los medios en los que, como siempre, Hernández destacó, para contener a la delantera valenciana, y que la labor de su vanguardia fué nula en el primer tiempo, y nada más que regular en el segundo.

Del Valencia hemos de decir que Cano se nos mostró inseguro y desentrenado, así como Pasarín, pesadote y fallón toda la tarde, teniendo que suplir Melenchón sus muchos desaciertos. Ni Imossi, ni Molina, ni Amorós nos convencieron, teniendo este trío mayores aciertos en la primera mitad que en la segunda, y lo único bueno que se vió ayuer corrió a cargo de los artilleros que tuvieron unos 45 minutos de grandes actuaciones. Excepción de Picolín, que anduvo un poco desorientado, los demás bien, destacándose Costa, que estuvo muy trabajador.

Empezó Capillas marcando el primer goal pronto y de cerca, y tras trabajarlo mucho, obtuvo Costa el segundo y tras de un acentuado dominio valencianista, nuevamente Capillas de cabeza, hacía el tercero, poniendo fin a un templado centro de Torredeflot. Así terminó el primer tiempo y en seguida empezó el segundo, siendo Capillas quien, por tercera vez, mandara el cuero a la meta de Oliveras, marcando el último y cuarto goal.

A partir de aquí y como ya hemos dispuesto, dió muestras el Valencia de poseer gran sueño, y acabo por dormirse, teniendo ya al final que despertar, para no ver por tierra toda la buena labor realizada en la primera parte. En un avance del Gimnástico, Soler batió a Cano por primera vez; luego fue Vilaplana, que solo y a once pasos de la puerta, lo batía impunemente por segunda vez y, finalmente, Torretes, en la mejor jugada de la tarde, limpia y preciosa, de magnífico testarazo, marcaba el tercero. A los tres minutos, finalizó el partido.

De Melcón, que fue el dirigente del match, hemos de decir que se encontró con un partido que transcurrió dentro de la mayor tranquilidad; que no tenía interés para la puntuación de los dos onces y que por ello fué fácil. Tan sólo en su contra hemos de apuntar el penalty contra el Valencia y pequeñas coladuras que carecieron de importancia.