Ficha de partido: 08.05.1927: Valencia CF 3 - 4 Colo-Colo

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
3 - 4
Colo-Colo
Colo-Colo

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Horacio Muñoz
15'
Eduardo Cubells
27'
Arturo Montes
35'
Óscar González
43'
Descanso
45'
'Rino' Costa
46'
Manuel Bravo
59'
Horacio Muñoz
65'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Colo-Colo

Records vs Colo-Colo

Máximo goleador: Dámaso Urrutia (2 goles)
Goleador rival: Horacio Muñoz (2 goles)
Mayor victoria: 3 - 1 (09.05.1927)
Mayor derrota: 3 - 4 (08.05.1927)
Más repetido: 3-4 (1 veces)

Crónica

La visita del equipo campeón chileno de fútbol había despertado la simpatía del público, con motivo de las informaciones de la Prensa sobre el desgraciado fin de su capitán, fallecido el pasado 3 de Mayo en un campo de juego de Valladolid. Por ello, y a pesar de la festividad del día y del soberbio chaparrón que cayó hasta momentos antes del partido, el campo vióse lleno.

La salida de los chilenos, enarbolando su capitán una bandera con los colores de su país, fué recibida con una cariñosísima ovación que se prolongó con motivo del saludo que desde el centro del campo dedicaron al público valenciano los caballerosos chilenos. En el transcurso del match, el sentimentalismo de nuestro público se manifestó aplaudiendo toda intervención de los sudamericanos y culminó tras el emocionante instante del final del primer tiempo en que guardóse un minuto de religioso silencio y escuchóse una formidable ovación que sería lenitivo para la profunda pena sentida por los compañeros del malogrado David Arellano y que tan patente dijeron las lágrimas de agradecimiento que llos derramaron durante el solemne minuto.

El partido en sí no ofreció nada de particular. Transcurrió entretenido pero sin que se produjesen momentos de verdadero interés. La hierba, excesivamente mojada, que daba lugar a continuas caidas y el aire de tristeza que flotaba en el ambiente, no dejaba alegrar la fiesta. Transcurrió el juego muy vario y sin que por un momento se manifestara un mayor predominio de cualquiera de los dos equipos. Pero, con todo, el resultado que no podemos regatear a los simpáticos chilenos, fué decidido por una mala actuación del meta valenciano.

Consiguieron el primer tanto los chilenos por mediación de su interior izquierda, que remata de buen tiro una combinación con los demás interiores, tiro que aún entrando por el ángulo, ejecutóse desde tan larga distancia que dió tiempo a Pedret para intervenir, pasándole la pelota por entre las manos. El empate prodújose prontamente al hacer un cambio Ródenas a Rino, quien centra retrasado, empalmando soberbiamente Cubells a la red, y al minuto otra buena jugada del inter-izquierda valenciano, ocasiona un buen cruzado de Montes y con él, la ventaja en el marcador.

Finalizando el tiempo, en un avance del Colo-Colo, entra en juego Cruz para cortarlo, pero falla, mientras el inter-izquierda recoge la pelota y lanza un inocentísimo tiro que bloca Pedret, escapándose la pelota de las manos de forma incomprensible. Fué el empate segundo.

A poco de reanudarse el juego, lanza Rino un oportuno centro bombeado sobre el arco chileno, que es traspasado por junto a larguero. Se producen unos momentos breves de presión valenciana y Cubells falla un seguro tanto estando solo. Sucede a ésta un avance chileno en el que el medio izquierda lanza desde gran distancia un balón sobre la puerta valenciana, el cual se cuela con todo y la intervención tardía de Pedret, que parece desea persista el empate.

Otro fallo garrafal del ex-sansense prodúcese a continuación, haciendo una salida que nadie puede comprender, y que no le cuesta otro tanto por el impreciso remate extranjero. Pero como en todo no habíamos de tener suerte, un despeje de puño de Pedret resulta tan corto que el inter-derecha chileno lo utiliza para poner fin a los repetidos empates.

Pudo deshacerse aún éste por un penalty, riguroso castigo para unas involuntarias manos de un back del Colo-Colo, que Cubells ejecutó, parando el puerta chileno y despejando tras rebotar en el palo. El público, que ya al señalarse el castigo recibiólo en parte con silbidos, aplaudió luego su contraria transformación.

Han causado buena impresión los sudamericanos. Su conjunto es aceptable en el juego raso y a paso corto que practican. Dominan el gambeteo con el que defienden la pelota y su delantera tira bien a tanto, aunque necesita para ello de una relativa libertad, por lo que sus remates, con ser lejanos, no tienen la eficacia que pudieran. Sólo en el juego por alto no se muestran a la altura de los nuestros. Destacan, de su conjunto, el medio izquierda, que llena su puesto tanto en el ataque como defendiendo, el derecha, coadyuvando con sus delanteros. Inter-izquierda en los remates, exterior derecha y defensas. Todo ello sin que quepa el parangón con sus vecinos del Nacional uruguayo.

En el Valencia reapareció Montes en el ataque y Molina y Roca como defensas, pero su reentrée no se manifestó en mejora de juego con relación a los anteriores partidos. En general cumplieron todos, pero de forma poco destacada. Solo y particularmente destacampos la confirmación de Sánchez para el puesto que ocupa tan a satisfacción que no creemos valga la pena buscarle quien lo mejore, cosa no muy fácil. Con Molina, el pundonoroso y entusiasta centro-medio valencianista, se está comportando el público un tanto injusto. No hay por qué mostrarle desagrado a quien como él pone toda su alma en el mejor servicio de su equipo.

Enrique Molina puede estar más o menos feliz en su misión, pero ni por un momento desmaya en su obligación. Hoy mismo, quien teniendo jugadas magníficas por otras menos que no lo fueron del mismo resultado, fué jaleado, contrastando esto con el comportamiento que para otros pseudo-ases que tan paciente venimos sufriendo. Pedret tuvo una actuación desdichadísima, debiéndose por lo menos tres de los cuatro tantos que se le hicieron a fallos suyos. No nos ha blocado desde que el Valencia juega ni una pelota bien, cosa esencial en cualquier guardameta que se precie en un poco. Con esto, y la salida tan fuera de tono que de continuo hace le dan patente de inseguridad. Poca suerte tenemos los valencianos con los guardavallas. Arbitró con acierto, a excepción de la rigurosidad mostrada en el penalty, Augusto Milego.