Ficha de partido: 03.04.1927: FC Barcelona 3 - 0 Valencia CF

Ficha de partido

FC Barcelona
FC Barcelona
3 - 0
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Arnau
4'
Piera
7'
Descanso
45'
Sastre
60'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Les Corts
Aforo: 60.000 espectadores
Ubicación: Barcelona / España 
Inauguración: 20/05/1922 (Demolido en 1966)

Rival: FC Barcelona

Records vs FC Barcelona

Máximo goleador: Mundo Suárez (18 goles)
Goleador rival: Messi (24 goles)
Mayor victoria: 6 - 2 (19.11.1961)
Mayor derrota: 0 - 7 (03.02.2016)
Más repetido: 1-1 (34 veces)

Crónica

Con el campo del Barcelona lleno hasta los topes, y en medio de una expectación justificada por el resultado del primer partido celebrado por los mismos equipos en Mestalla, el equipo campeón de Valencia se enfrentó el domingo con el que ostenta el título de campeón de Cataluña, F.C. Barcelona.

Faltando en éste alguno de sus titulares se esperaba que, aun siendo vencido por jugarse el partido en el campo de Las Corts, en el cual el titular es siempre temible adversario, el once valenciano actuaría con acierto, y la lucha sería bastante igualada, oponiendo a cruel una seria resistencia a los jugadores azul grana.

En este aspecto el partido fue una decepción, puesto que el Valencia no dio señales de vida si exceptuamos en su línea, defensiva y en su guardameta, que fue lo único del equipo que actuó con relativo acierto salvando al campeón valenciano de una más seria derrota.

Tuvieron razón sobrada los numerosos y entusiastas socios del club do la ciudad del Turia, que hicieron el viaje exprofeso para presenciar el match de sentirse disgustados ante el papel poco airoso que en el field de Les Corts hicieron los defenders del citado club, porque ciertamente, de tantos partidos del campeonato de España como hemos visto en nuestra ciudad, no recordamos ni uno solo que ofreciera el aspecto tan poco lisonjero para el equipo visitante como el que el del domingo presentó para los equipiers blancos.

Es punto menos que imposible que un equipo de cierta categoría dé tan manifiesta sensación de impotencia como la que produjo el llamado "león de Mestalla". Sus jugadores de las líneas media y de ataque persiguieron inútilmente el balón durante la hora y media del partido, sin acertar en ningún momento a demostrarnos que son jugadores de la clase que requiere un equipo campeón de Valencia. Dicho queda, pues, que los componentes de una y otra línea estuvieron francamente mal y únicamente los defensas y el guardameta, sobre los cuales recayó todo el peso del partido, tuvieron la serenidad y la eficacia necesarias para evitar a su once una verdadera debacle.

Y la actuación del Valencia fue tanto más deplorable cuanto que ni siquiera reaccionó en el momento en que el esfuerzo de reacción era lógico, al quedar reducido el Barcelona a diez jugadores por tener que ser retirado del campo Pedrol, seriamente lesionado, cuando faltaban quince minutos para terminar la primera parte. Con cuatro delanteros, el Barcelona continuó siendo el único equipo peligroso en el último cuarto de hora del primer tiempo hasta el momento en que se marcó el tercer goal, el cual pareció señalar un ligero descenso del esfuerzo de los azul grana al considerarse probablemente satisfechos con la ventaja adquirida.

En los momentos en que la delantera del once local jugó incompleta fue precisamente cuando se vieron los ataques más fuertes y peligrosos contra el goal de Pedret, y en ellos no se marcaron más goals porque los postes lo evitaron. A partir del tercer tanto los delanteros valencianos lograron hacer algunos avances que apremiaron la defensa azul grana; también, como en el remate de bolea de Montes que rozó el larguero y poquísimos más, los esfuerzos fueron infructuosos por mala puntería.

A pesar de estas pequeñas tentativas del ataque blanco y de igualarse el juego en ciertos momentos hacia el final del match, la impresión decisiva del encuentro fue de una acusada superioridad del Barcelona que no expresa con fiedelidad el resultado final. Si el campeón de Valencia nos produjo una desilusión absoluta, qué no debió ocurrir con los supporters del club que vinieron a ver el partida de Las Corts. Pudieron haberse dado por bien pagados de toda molestia de haber hecho el once que representaba al fútbol valenciano un papel honorable ante los campeones catalanes, aun siendo derrotados, y ocurrió precisamente todo lo contrarío, tanto que de la demostración de anteayer debemos deducir que el once que representa al Valencia no corresponde en realidad a la importancia del mencionado club y a los sacrificios hechos para formar un equipo digno de su nombre.

Podrá ponerse como paliativo la deficientisima actuación de los valencianos el hecho de que al marcar rápidamente sus primeros goals el Barcelona, en los primeros siete minutos de juego, se desconcertaron. Pero no puede aceptarse que en un equipo que se precie de tener cierta categoría, la desmoralización cunda con tanta facilidad entre la mayoría de sus jugadores hasta el extremo de parecer que no existían en el terreno, si exceptuamos, como hemos dicho, su defensa.

En resumen, que el partido fue fácil para los equipiers del club campeón de Cataluña que dominaron a su gusto la situación. Dada la composición del equipo y las circunstancias del match con la pérdida de Pedrol, su actuación fue satisfactoria, destacándose la línea media que fue la que realmente dio la pauta del encuentro. Y de esta línea los tres merecen elogios, en especial Arnau que hizo un partido magnífico como lo fue también la actuación de Castillo en el primer tiempo. En la delantera destacó extraordinariamente Piera, que hizo lo que le vino en gana, completando excelentemente la línea los demás. La defensa, poco apurada, salió airosa de su misión, destacando Muntané.

Por parte del Valencia fue decepcionante en alto grado y desagradable por el juego digno de censura de algunos de sus equipiers. Los goals fueron marcados en la forma siguiente: a los cinco minutos, un oportuno avance de Arnau fue rematado con fortuna por el mismo jugador, marcando el primer goal; dos minutos después Piera convirtió en el segundo tanto un freekick ejecutado desde los veinticinco metros, y a los veinte minutos de la segunda parte, un espléndido avance de Piera con pase a Sastre dio ocasión a éste de marcar el tercero y último goal de un remate colocadísimo.

Estuvo encargado del arbitraje el señor Menchaca, del Colegio Asturiano. Aunque su actuación no extuvo exenta de peros, creemos que se precipitó en el penalty contra el Valencia y en la expulsión de Sastre y Roca, fue basante aceptable. Este partido sí no respondió ni da mucho a la expectación que había despertado, por lo menos es demostrativo de que algunos colegas valencianos, que en vez de orientar al público lo exaltan a costa de hondas decepciones que nada benefician al fútbol de la región hermana llegan en sus juicios a una irreflexión verdaderamente lamentable. Si no hubiese faltado en sus juicios la mesura y la clara visión necesarias al comentar actuaciones aisladas, no se verían ahora en situación poco airosa. El partido del domingo fue una clara invitación a la serenidad para quienes tengan buen criterio y quieran ver la ejemplaridad de los hechos. Desde luego para, quienes estén faltados de la última condición, es lección perdida.