Ficha de partido: 07.02.1926: Gimnástico CF 1 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Gimnástico CF
Gimnástico CF
1 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Cirilo Amorós
3'
Pérez
38'
Descanso
45'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Vallejo
Aforo: 18.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 29/11/1925 (Demolido en 1968)

Rival: Gimnástico CF

Records vs Gimnástico CF

Máximo goleador: Eduardo Cubells (33 goles)
Goleador rival: Silvino (6 goles)
Mayor victoria: 10 - 0 (29.08.1920)
Mayor derrota: 1 - 3 (01.03.1921)
Más repetido: 1-1 (8 veces)

Crónica

Estos matchs en que predominan las frases de trepa, la máxima rivalidad, la máxima emoción y todas las máximas tonterías que se añaden cuando dos equioos que se diputan la hegemonía del Futbol en una región se ven frente a frente, resultan, por lo regular, de los peores.

Así, en el partido jugado esta tarde en el campo de Vallejo entre el Gimnástico y el Valencia, ha acabado como tenía que acabar. El público que ha llenado el graderío a rebosar esperaba que se le divirtiese, y como no ha sido así, al final cuando se han convencido, se han empezado a divertir ellos y las más jocosas canciones eran lanzadas al viento.

Acababa el partido y miles de pañuelos blancos flotaban por el aire agitados por los espectadores. ¿En protesta? No, es que no sabían que hacer y se divertían de alguna forma. Ya sabemos, y somos los primeros en reconocerlo, que en un partido de Campeonato, la mayor parte de las veces resultan los partidos faltos de vistosidad, carentes de toda técnica; hay que ganar y cuando se consigue se va adelante.

Pero precisamente una de las condiciones para vencer es el tener acierto en el desarrollo del partido y esta tarde vale la pena correr un velo sobre la actuación principalmente de las dos líneas delanteras.

La nulidad del ataque en ambos equipos
Después del empate de esta tarde, casi con toda seguridad son el Valencia y el Gimnastico los clubs que nos van a representar en el Campeonato de España. Si no hacen otra cosa que lo hecho en este partido, bien vale la pena de que renuncien a la mano de doña Leonor. Vamos a hacer el ridículo.

El Gimnástico tan solo una o dos veces se decidió a chutar y no digamos el Valencia que si chutó algunas veces más también se podían contar. Y cuando chutaron, sin dirección. Resultaron, pues, ambas líneas de vanguardia, nulos completamente. Nos extraña más aún en el Valencia, por cuanto forman en él ases que se las dan de potente chut. No lo vimos.

Los partidarios del Valencia echarían de menos a Cubells. Hizo falta, mucha falta. Que conste. Acosar sí que acosaban, pero sin alma, y cuando lo hacían así se entretenían demasiado con el balón. La labor de los defensas se veía así facilitada en extremo.

Lo mejor, las líneas medias
Por el contrario, las líneas ejes de ambos equipos jugaron con gran tesón. Sí que es verdad que no anduvieron muy acertados en el servicio de balones a sus delanteros, pero defendiendo se portaron como bravos. Mejor estuvo la del Gimnstico en su alas, flojeando algo el centro. La defensa, segura en ambos bandos, facilitada su labor por el poco entusiasmo de los que atacaban. Una vez más tenemos que hacer constar que si no cambia la decoración, somos pesimistas en cuanto lleguen las eliminatorias de España.

El film del partido
El primero en aparecer en el campo es el equipo azulgrana, recibiendo una gran ovación. Los ánimos empiezan a caldearse y banderas y escudos de gran tamaño de uno y otro bando se agitan en el aire. Poco después aparece el Valencia y también es aplaudido con frenesí.

El árbitro, señor Rivero, del colegio asturiano, ayudado en las líneas por los también colegiados asturianos, señores Feito y Menchaca, da la orden de comenzar el juego. Iniciado el Valencia y a un ataque del Gimnástico, es Garrobé quien primero interviene acertadamente, despejando una situación, aunque clara, de peligro.

El goal del Valencia, a los tres minutos
Apenas llevamos tres minutos de juego, cuando en otro ataque del Valencia, Cordellat dribla a García Calvo varias veces, consiguiendo sacar el balón, pasa a Ródenas y éste, con la cabeza, lo lanza al centro de la puerta y notando éste una indecisión de García Calvo y Ventura, chuta logrando el goal del Valencia, acogido con una ovación ensordecedora.

Unos buenos momentos del Gimástico
El juego, otra vez reanudado, se lleva a gran tren. El ataque azulgrana tiene unos momentos lúcidos, quizá los únicos de todo el partido. Ataca con furia y Reyes vese precisado a conceder corner contra el Gimnástico. Alfaro sprinta y solo ante la puerta, crúzale oportuno Roca. Un foul de Ventura a Rino y seguidamente Amorós le da un codazo a Enrique, castigándose también.

Remate oportuno de Montes con la cabeza y Enrique, que está acertadísimo, salva muy bien. El Valencia ve su puerta comprometida, pero el acierto de Estevan la salva. No obstante, Arnet presiona, pero al chutar se le va el balón a goalkick. Retiran del campo a Reyes al recibir una patada de Calvo. Poco después sale sin resentirse.

El goal del Gimnástico
En un avance azulgrana mantenido momentáneamente frente a la meta valencianista, el árbitro concede penalty contra el Valencia. Y Pérez, de un chut sesgado, logra el goal que ha de dar la solución al partido. Freekick contra el Gimnástico. Tíralo Estevan y Hurtado se ve precisado a conceder corner, el cual no lleva consecuencias. Amorós cambia el juego a la izquierda, recoge Cordellat, se interna, chuta y Hurtado, segurísimo, bloca el balón despejando.

Reyes, a veces más atento a recoger a Calvo que al juego, hace una fortísima entrada a este jugador, pero Calvo, con gran serenidad (y se necesita mucha) le sortea y lanza un bonísimo centro que no es aprovechado. Un offside se produjo en toda la tarde, y este fue tocado en esta ocasión a la delantera azulgrana. Una bonita combinación entre Cordellat y Ródenas, puede ser resuelta por Civera tirando el balón a falta.

Quizá fué el único de toda la tarde el formidable empalme que logró recoger Montes, aprovechando un pase de Ródenas. Fué rápido y fulminante, pero recogiólo un poco alto y se le fué por darlo demasiado cruzado. Por entretenerse Estevan demasiado con el balón, Martínez entrando fuerte se lo coje y se cuela y pásale a Pérez, centra bombeado y el mismo Martínez remata con la cabeza y es entonces cuando Cano interviene en serio por primera vez.

El segundo tiempo
Decididamente no hay alma en las líneas delanteras que están frente a frente. Así lo confirma el remate flojo de Martínez, al coronar un pase de Alfaro. Así como en la primera parte fué el Gimnástico quien animó más el juego, es ahora el Valencia el que lleva la mejor parte. Pero no saben o no les dejan aprovecharse, porque la línea media sigue actuando con acierto. Sin embargo, desapegado bastantes veces Rino de Enrique, logra que sea más efectivo su juego.

Centra el exterior derecha del Valencia, y al ir Amorós al remate, acósale Ventura, quien consigue echar el balón a falta. Otra vez es Rino quien centra, pero Hurtado exponiéndose salta y despeja. Otro centro de Cordellat, de gran compromiso. Hurtado despeja, pero Amorós ve la jugada sin poder evitar que Enrique, quizá en el mejor momento de la tarde, salve la situación desviando el balón con la cabeza.

Corner contra el Valencia. Tíralo Calvo, tan sesgado que el balón cae rozando el larguero. Se produce un formidable lío, pero el balón sale fuertemente despejado. Fué un momento de gran peligro y salvólo quien supo conservar mejor serenidad. Decae enormemente el juego. El público da muestras de aburrimiento, cantando coplas y agitando los pañuelos al viento. El resto del partido, hasta el final, es una continua sucesión de fouls escandalosísimos de unos y otros, que el referée a pesar de no tener otra preocupación toda la tarde, no puede evitar.

Acabando el match, Ródenas da una patada a Marco y le tienen que retirar fuertemente contusionado. Dos minutos más y el partido de las máximas rivalidades y emociones, convertido en la máxima vulgaridad, finaliza. El gobernador civil ha tomado grandes precauciones. En sus conversaciones con los periodistas, habíales indicado que castigaría severamente a quien promoviese algún alboroto.

La labor del árbitro
Juzguemos la labor del árbitro, señor Rivero. No perdió la serenidad ni un solo momento, tampoco el partido dio pie a ello. Demostrando una amplísima tolerancia para los "hands" que ambos equipos cometían, no pitó nada más que los intencionados, y fueron estos dos o trs que Marco hizo deteniendo el balón para cortar algún avance contrario.

Preocupóse, eso sí, de cortar con toda rigurosidad el juego sucio, dejando jugar con dureza. Sin embargo, esto tiene sus peligros, así que no fué todo lo radical en castigar las suciedades tanto de unos como de otros. Por eso, los penaltys con que se castigó tanto al Valencia como al Gimnástico en la segunda parte, y que Rino desperdició tirando fuera, los creemos un poco exagerados.

Revisión individual
Ya hemos dicho varias veces que las líneas delantera resultaron nulas por tanto será también inútil repetir que Cano apenas tocó el balón así como Hurtado, aunque éste vióse alguna vez comprometido. Garrobé, muy acertado, como también Reyes, aunque no tanto. Lo mismo podemos decir de Civera y Ventura, por este orden. Las líneas de medios fueron lo mejor de los equipos.

Al acierto y serenidad de Roca y Estevan, uníase el empuje y codicia de Molina. Enrique tuvo una primera parte sencillamente formidable, no dejando mover a Rino. En la segunda parte, quizá vencido por el cansancio, batióle en ocasiones Rino, centrando varias veces. Marco, el más inseguro pero codicioso. García Calvo, durísimo, pero también estuvo acertado.

En la línea delantera sólo cabe mencionar a Cordellat y decimos que sólo a este muchacho, porque los demás sólo hicieron jugadas individuales sin peligro inmediato. Que los demás hicieran de vez en cuando alguna jugada individual no significa nada. Una falta absoluta de compenetración que les llevó al más ruidoso fracaso. Lo mismo hemos de decir de la vanguardia gimnástica. Juadas individuales, aisladas, sin buscar el apoyo de sus medios ni fijarse en nada cuando de ellos recibían un pase. Y en este juego individual, Alfaro, y en ocasiones Martínez y Calvo, destacaron, aunque éstos en menos cantidad.