Ficha de partido: 14.08.2007: Valencia CF 3 - 0 IF Elfsborg

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
3 - 0
IF Elfsborg
IF Elfsborg

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Vicente Rodríguez
6'
Descanso
45'
David Silva
58'
Fernando MorientesVicente Rodríguez
59'
BerglundKeene
63'
AlexandersonM. Svensson
69'
Fernando Morientes
70'
AvdicIlola
76'
Jaime GavilánDavid Villa
78'
Miguel Ángel AnguloJoaquín Sánchez
80'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: IF Elfsborg

Records vs IF Elfsborg

Máximo goleador: David Villa (1 goles)
Goleador rival: Alexandersson (1 goles)
Mayor victoria: 3 - 0 (14.08.2007)
Mayor derrota: Ninguna
Más repetido: 3-0 (1 veces)

Crónica

Agosto sirve para afinarlo todo. Pero los tenores de referencia jamás bajan una nota. Pues en Mestalla se hartaron de cantar, pero música celestial. Aquí se atreven todos, pero trasladan la garganta a sus botas. Y los sonidos que emiten embelesan al más pintado. Mestalla incluso se atrevió con los coros. Con Silva, Villa, Vicente, Joaquín, Baraja o Morientes, ni Los Tres Tenores ni Il Divo. Nadie lo hace como ellos. Se bastaron para dejar sentenciada la eliminatoria de previa de la Champions. Ahora hay que llamar a la agencia de viajes para que les preparen unas vacaciones en Suecia.

Quique comentaba en la previa al partido que el Elfsborg no era un equipo compuesto por albañiles o fontaneros, que eran profesionales. Pues en Valencia existen muchos equipos de liga de empresas formado por laboriosos trabajadores que hubieran plantado más cara ayer en Mestalla. También es cierto que delante no tenía un equipo, apareció un equipazo. Una selección española que seguro que en un Mundial pasaba de cuartos de final.

Y entre ellos uno muy especial. Volvió Vicente y lo hizo a lo grande. Este deporte se lo debía, no podía pasar más tiempo sin que el de Benicalap pisara su tapete. El extremo engrandece el fútbol, lo enaltece, hace que pagar un buen puñado de euros merezca la pena. Pues ya está aquí y para quedarse. Con este futbolista el Valencia es más grande. Y si encima está rodeado de vedettes del balón, todo es más fácil, más bonito, más agradable. ¡Qué grande es el fútbol! Así lo pensaron los seguidores que se desplazaron desde sus moradas vacacionales para paladear arte. Como el de Silva, cargado de frivolidades, o con los pases medidos de Joaquín. ¡Arte total!

El sexteto de ataque se hartó de dar pases, de hilvanar jugadas de ataque, de ilusionar a una afición que este año lo puede pasar muy bien. Hasta en once ocasiones llegaron a la portería sueca con peligro total en la primera mitad. En la segunda ampliarían la cifra. Pero en los inicios faltó rematar. Bueno, en todas las ocasiones menos en una de ellas. En la que Vicente acertó, en la que el chiquet de Benicalap le decía al mundo que su hueco en el fútbol nadie lo puede ocupar. Sólo tardó siete minutos en hacerse notar, cuando enganchó un rechace del portero a disparo de Villa.

Fue un momento muy emotivo. Con rabia contenida, se fue hacia la banda. Allí se desplazaron todos sus compañeros, al que apretujaron con fuerza. Se lo merecía. Era su gran momento, ese por el que ha peleado tantos meses en el gimnasio.

A partir de aquí, más de lo mismo. Monólogo total. Los arreones hacia la portería sueca llegaban desde todos los lados. Con Joaquín, con Vicente, con Silva entre líneas, con Baraja, el gran Baraja, e incluso con Albelda, que se sumó en numerosas ocasiones al ataque. Y es que los suecos lo permitían. Al final decidieron que la mejor solución para frenar el potencial blanquinegro era meterse atrás, formar una barrera, una muralla ante su portero y dedicarse a esperar que el Valencia fallara en el momento decisivo, en el del gol. Así ocurrió durante muchos minutos y eso que Villa se encargó de probar al arquero. Con la derecha, con la izquierda, de falta. Al final acabó algo desesperado, aburrido de inventar para nada. Pero sus compañeros quisieron vengar la afrenta que se le estaba haciendo al guaje y en la segunda mitad decidieron que esto había que finiquitarlo por la vía rápida.

Y Silva quiso el protagonismo. Después de hartarse a hacer disfrutar a Mestalla, quiso llevarse las loas. Lo hizo de la forma más inusual para él. De cabeza. Se coló entre las torres suecas y con sus 168 centímetros se alzó como un aeroplano. Este chaval puede llegar donde quiera. Lo tiene todo. Posee un don propio de los mitos. Si tuviera el pelo rizado habría parecido Maradona.

Ya con la faena hecha, Morientes quería cerrar la cuenta. El cacereño ve que adentrarse entre esta maraña de artistas es complicado, pero lo quiere hacer a base de goles. Es realmente lo que sabe hacer. Y, cómo no, de cabeza. A pase de Joaquín, que se hartó de hacer bicicletas, entradas al área y pases medidos. Arte andaluz. Este más que tenor es un cantaor de época.