Ficha de partido: 08.12.2007: CA Osasuna 0 - 0 Valencia CF

Ficha de partido

CA Osasuna
CA Osasuna
0 - 0
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Iván Helguera
11'
Corrales
27'
Javi García
42'
Descanso
45'
Raúl Albiol
54'
DadyPortillo
62'
Puñal
65'
Fernando MorientesDavid Villa
73'
Joaquín SánchezVicente Rodríguez
73'
JuanfranPlasil
74'
MargairazHéctor Font
88'
Edu GasparIván Helguera
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: El Sadar
Aforo: 19.800 espectadores
Ubicación: Pamplona / España 
Inauguración: 02/09/1967

Rival: CA Osasuna

Records vs CA Osasuna

Máximo goleador: David Villa (7 goles)
Goleador rival: Echeverría (7 goles)
Mayor victoria: 4 - 0 (04.05.2013)
Mayor derrota: 2 - 5 (14.01.1962)
Más repetido: 1-0 (11 veces)

Crónica

Hubo reacción en Pamplona, pero muy leve. El Valencia salió del Reyno de Navarra con un punto en el bolsillo y con una mayor sensación de firmeza con respecto a los últimos partidos, pero sin los argumentos ofensivos que todo el mundo anda esperando. Al parecer, eso tendrá que esperar. Koeman trabaja ahora en la búsqueda de otros valores más básicos: orden, autoestima y, por encima de todo, confianza. Ahí, el Valencia dio ayer un mínimo paso adelante, un síntoma de mejoría que hay que analizar con esperanza.

Intensas han tenido que ser las charlas de Ronald Koeman estos días, pidiendo compromiso a sus jugadores. Por primera vez en un tiempo, la afición valencianista tuvo licencia para ver jugar a su equipo en el primer tiempo con ritmo, coraje y mayor decisión. Consignas que reclama el técnico holandés para dar sentido al 4-3-3 que buscaba con tanta obsesión y que ayer acompañó con una sorprendente permuta de elementos, con la aparición de Sunny en el medio para respaldar a Marchena y a Silva. Sí, el nigeriano fue titular. Un acto valiente de Koeman que transmitió buenas sensaciones a la hora de acelerar el movimiento del balón.

El mayor entusiasmo con el que el Valencia encaró el partido sólo fue suficiente para progresar en el empeño de ganar espíritu de equipo. Un logro interesante cuando el partido se juega en el Reyno de Navarra, una de esas plazas donde primero hay que mantener el orden, y a partir de ahí lanzarse a la búsqueda de alguna aventura. El Valencia superó la primera prueba. Pero ahí se quedó. Del medio campo hacia adelante, ofreció muy pocas noticias. Casi todas nacidas en las botas de Silva, el único futbolista capaz de encender las alarmas en la aplicada defensa local, donde Cruchaga y Corrales cerraron cuantos espacios intentó crear el canario para lanzar a Villa, de nuevo perdido entre la maleza.

Si el Valencia aplicó mayor control en el juego con más criterio en el centro del campo, el Osasuna mostró su cansino orden habitual. El resultado fue una primera parte muy triste, con escasos sobresaltos en las áreas: un disparo lejano de Sunny, un remate de Portillo y un postrero chut de Silva que Ricardo salvó con los puños. Una consecuencia lógica a un partido dominado por el centrocampismo.

El partido se animó un poco, tras el descanso. Pero sólo un poco. Se dejó ver Arizmendi, por ejemplo, a quien Koeman situó en la banda derecha. Al igual que Sunny en el primer tiempo, el ex deportivista se decidió a probar el chut desde fuera del área, un disparo envenenado que salvó Ricardo con los dedos. Sólo unos minutos antes, el Osasuna había perdonado el gol con el permiso de Cañizares, quien evitó con el pie que el remate de Vela. El delantero mejicano no debió dormir bien anoche. A continuación falló otras dos ocasiones claras. En la segunda, sólo ante el portero, se resbaló antes de golpear el balón.

El partido entró en una fase peligrosa para el Valencia en los siguientes minutos, justo cuando tomó conciencia de que era el momento de estirar sus lineas espoleado por una violenta entrada de Puñal sobre Silva. Una vez más, Koeman observaría preocupado desde el banquillo cómo su equipo se ahogaba cada vez que se acercaba al área contraria. Villa reclamó un penalti en una de las escasas aproximaciones con peligro al área del Osasuna.

Ante la falta de peso en labores de artillería, el holandés mandó entrar a Joaquín y Morientes en busca de soluciones. El resultado fue el mismo que el de los últimos partidos: nada nuevo que ofrecer. Impulsado por Juanfran, el Osasuna volvió a aparecer el partido en los minutos finales, en los que dio varios sustos en el área de Cañizares, quien ayer se retiró con un trabajo inmaculado. Esa fue otras de las pocas buenas noticias de la noche.