Ficha de partido: 26.10.1996: FC Barcelona 3 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

FC Barcelona
FC Barcelona
3 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Ronaldo
15'
Ronaldo
35'
Descanso
45'
Claudio LópezJose Ignacio Sáenz
48'
Patxi Ferreira
52'
Gaizka Mendieta
53'
Xabier EskurzaGaizka Mendieta
56'
Valery Karpin
58'
Antonio Poyatos
61'
Guardiola
63'
Iñaki HurtadoGabriel Moya
74'
Ronaldo
74'
Luis Enrique
90'
Final del partido
91'

Estadio



Nombre: Camp Nou
Aforo: 99.354 espectadores
Ubicación: Barcelona / España 
Inauguración: 24/09/1957

Rival: FC Barcelona

Records vs FC Barcelona

Máximo goleador: Mundo Suárez (18 goles)
Goleador rival: Messi (24 goles)
Mayor victoria: 6 - 2 (19.11.1961)
Mayor derrota: 0 - 7 (03.02.2016)
Más repetido: 1-1 (33 veces)

Crónica

El Valencia de Luis, que Paco Roig quiso que fuera el suyo, y de Romario, se tuvo que rendir ante Ronaldo. El Barcelona de Núñez, que es también el de Robson, será esta temporada, sin duda, el de Ronaldo. Romario se quedó en Brasil disfrutando de las vacaciones pagadas que se ha tomado. La actual estrella barcelonista compareció ante su parroquia con el mismo instinto matador de siempre y con el sentido profesional de cada día. El Valencia no ha echado en falta a Romario en los últimos partidos y en el segundo tiempo de anoche, tampoco, pero sí a Mangriñán. A Luis no le gustó el fichaje de Romario porque desde el principio desconfió de sus condiciones mentales. Romario no estaba para competir, según creía Aragonés, y resultó que tenía razón. Los jugadores del Valencia no estaban preparados psicológicamente para compartir esfuerzos con alguien que encima de cobrar más que nadie y bastante más que algunos juntos, no tenía el ánimo predispuesto para el sacrificio. Sin el brasileño luchan aun cuando la adversidad se cebe en ellos como ocurrió ayer en el primer tiempo.

Los jugadores como Romario plantearán siempre una duda metafísica: ¿deben someterse a las exigencias de la generalidad o servirse de su calidad para jugar sin sometimientos tácticos? Los grandes futbolistas deben gozar del privilegio de la libertad de acción, pero siempre que se hagan acreedores a ella. Como Ronaldo. El vestuario es un poder fáctico y el buen entrenador debe saber manejarlo. Luis controla el del Valencia porque la autoridad no la exige ni la pregona, sino que se le reconoce. Y por eso, desde que surgió la crisis han hecho lo posible para ganar, ellos y el entrenador, el caso Romario. Ronaldo manda en el del Barça sin necesidad de lucir galones. Su autoridad dimana de sus goles. Con él en el equipo habrá más triunfos, o sea, más primas.

Luis Aragonés tenía puesta en Ferreira cierta confianza para sujetar a Ronaldo. Y en Otero, que andaba cerca. Y en Engonga que podía barrer por detrás. Pero ya no existen los mangriñanes. Aquél valencianista que le dio la tarde de su vida a Di Stéfano no es reproducible clónicamente. Y Ronaldo también parece único e irrepetible. Cuando esprinta con el balón en los pies no hay quien lo sujete. El primer gol volvió a marcarlo de fantasía. Otero, Engonga, Ferreira y José Ignacio lo vieron de cerca, pero no lo pararon. En el segundo y tercero actuó como a Luis le gusta; al contragolpe. Pero Ronaldo es mucho más que un velocista. Zubizarreta aceptó con resignación cristiana que Ronaldo se le presentara sin llamar a la puerta. Y bastante hizo con detener algún que otro gol. Robson tomó precauciones y colocó a Couto, Blanc y Nadal en el centro de la zaga y Popescu por delante. Robson se guardó las espaldas y jugó la baza de pillar a la zaga valencianista desprevenida. Con Ronaldo a la espera de los envíos de Guardiola o Figo y los apoyos, con balón o sin él, de Giovanni, la zaga mostró sus deficiencias. Y delante, pese a los dos goles, tuvo ocasiones en las que se distrajo con las musarañas.

El Valencia, o sea, Paco Roig, centró sus ambiciones en Romario que ha estado en Mestalla lleno de añoranzas copacabaneras. El Barça ha centrado muchas de sus ambiciones, no todas, en Ronaldo, y los cielos y la tierra le sonríen. Los partidos del Barça ya no necesitan análisis tácticos. Interesa, fundamentalmente, qué hace Ronaldo. Robson se empecina en dejar en el banquillo a De la Peña que puede ser abastecedor nato de Ronaldo, pero mientras las victorias no le abandonen habrá poco que discutir. Para Luis la situación no es ni parecida. Mientras Moya sea Moyatovic no habrá caso Romario, pero si falla éste y encima no tiene mangriñanes le pedirán explicaciones en las gradas y en el consejo de administración. Anoche sólo perdió ante Ronaldo, pero tres goles valieron tres puntos.