Ficha de partido: 23.11.1991: FC Barcelona 3 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

FC Barcelona
FC Barcelona
3 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Tomás González
18'
Nando Muñoz
31'
Amor
35'
Lubo Penev
40'
Descanso
45'
GoicoecheaStoichkov
45'
Laudrup
58'
Nando Martínez
65'
WitschgeBeguiristain
67'
Guardiola
70'
Eloy Olaya
78'
Eloy Olaya
79'
Laudrup
79'
Toni GomesFernando Giner
83'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Camp Nou
Aforo: 99.354 espectadores
Ubicación: Barcelona / España 
Inauguración: 24/09/1957

Rival: FC Barcelona

Records vs FC Barcelona

Máximo goleador: Mundo Suárez (18 goles)
Goleador rival: Messi (24 goles)
Mayor victoria: 6 - 2 (19.11.1961)
Mayor derrota: 0 - 7 (03.02.2016)
Más repetido: 1-1 (33 veces)

Crónica

Floja entrada en el Camp Nou, algo más de un tercio del aforo, por culpa del frío y la transmisión televisada del encuentro. En las gradas, espías del Sparta y ambiente de ensayo general para el retorno a la Copa de Europa. Zubizarreta y Quique actuaron como capitanes. Los dos equipos lanzaron cuatro saques de esquina, uno en el primer tiempo y tres en el segundo.

Michael Laudrup sigue atravesando un estado de gracia. El delantero danés firmó anoche el triunfo azulgrana sobre el Valencia con dos goles de oportunismo en la segunda parte. La victoria llegó tras un encuentro entretenido y vibrante cuyo desenlace confirma que el campeón está vivo en la Liga y se encuentra en forma para hacer su debut en la liguilla de la Copa de Europa. El compromiso fue, pues, mucho más importante que su poder de convocatoria, con mucho cemento en las gradas por culpa del frío y la transmisión en directo, una más de la avalancha, por TV.

Anoche el Barça no sólo tuvo la suerte de los campeones en varios lances decisivos para la marcha del choque sino que exhibió un punch goleador mucho más afinado que en jornadas anteriores. Marcó en su primera oportunidad clara del partido y remachó justo segundos después de que el Valencia hubiera ensombrecido el marcador con su solitario gol. El porcentaje ofensivo de los azulgrana resultó mucho más eficaz que en las jornadas de desilusión por el escaso acierto ante el marco contrario. Y esa es, sin duda, la nota de mayor optimismo de cara al retorno del Euro-Barça frente al Sparta de Praga.

De entrada, el encuentro tuvo dos aspecto muy claros, primero, que el Barça no jugaba a tope sino con las lógicas y a veces inconscientes reservas del equipo que se sabe a cuatro dias de un compromiso vital. En segundo término, nos sorprendió la réplica valencianista puesto qué en el duelo holandés de los banquillio, el bigotudo Hiddink sorprendió con un planteamiento de marcaje individual con pressing al hombre en todo el campo, lujo que está al alcance de muy pocos equipos en el Camp Nou. El Valencia, en racha durante las últimas jornadas, vino a confirmar su recuperación y a tutear al Barça. Su fórmula funcionó muy bien durante la primera media hora, ya que abortó el tradicional fútbol-control de los azulgrana y le proporcionó un sinfin de balones robados para el contragolpe.

Dirigidos desde atrás por Tomás, que era la pareja de Bakero, dispuso de claros balones de peligro para el marco de Zubizarreta. Desde un centro de Nando que Eloy remata contra la red lateral, cuando ya se veía el gol, hasta una salida del propio Nando que obligó al meta internacional azulgrana a interceptar con el pie fuera de su propia área, pasando por un doble remate del brasileño Leonardo a la salida del primer y discutido saque de esquina que lanzaron los valencianistas. Fue ésta última una oportunidad de oro ya que el jugador del Valencia remató a bocajarro.

En la jugada siguiente, llegó la primera clara oportunidad azulgrana y el gol que abrió el marcador confirmado por enésima vez la regla de oro del fútbol: perdonar ocasiones es el peor de los pecados. El Valencia, que podía aspirar legítimamente a haber cobrado ventaja, se encontró en la recta final con un 1-0 en contra y un Barcelona envalentonado que hizo su mejor fútbol con la voluntad de dejar sentenciado el choque antes del descanso, lo que pudo suceder perfectamente en un matemático centro de Beguiristain a la cabeza de Bakero que Sempere detuvo a duras penas.

El partido fue como un premio para los esforzados espectadores que desafiaron la comodidad para estar presentes en el Camp Nou. Tuvo movilidad, emóciones y aternativas en ambas áreas. Si durante la primera parte se apeló a una cierta violencia, controlada por media docena de amonestaciones, en la segunda predominó el espíritu ofensivo y un juego más en largo en permanente toma y daca, que hizo las delicias del público.

A un remate de Laudrup que rechazó Sempere replicó el Valencia con un tiro cruzado de Tomás que se perdió fuera. El gol rondaba las dos áreas y el equilibrio de fuerzas parecía patente. Los azulgrana habían reservado el oportunismo demoledor de Stoichkov a cambio de la velocidad que Goikoetxea dotó al carril derecho. El minuto 13 fue gafe para el Valencia. Laudrup hizo el 2-0 en una jugada confusa que la retaguardia valencianista reclamó como fuera de juego previo a cargo de Bakero.

Esta diana no sólo ponía nuevamente en órbita el gran momento de forma del danés, sino que parecía sentenciar el partido, aunque el Valencia no se dio por vencido y, muy pronto, quedó claro que seguía sin renunciar a nada. Amor, providencial anoche en todas sus acciones, salvó sobre la línea de meta un remate de Eloy, superado ya Zubiizarreta, pero en la recta final del choque no hubo ningún pie salvador ante el nuevo remate del pequeño Eloy, que sorprendió al meta azulgrana con un balón bombeado sobre su posición adelantada.

Pero la sangre no llegó al río, porque, en menos de dos minutos, Laudrup había restablecido la ventaja en el marcador, en otro lance de rapidez y picardía ante puerta al estilo de su recital en La Coruña. La fiesta barcelonista acabó con un perfecto control de la situación, amarrando el triunfo ante la última y estéril maniobra valencianista, el relevo de un defensa, Giner, por un delantero, Toni. El cuadro de Hiddink porfió por su imagen y por el resultado hasta el último minuto, pero la motivación de los barcelonistas resultó suficiente para aseguara los dos puntos.