Ficha de partido: 07.11.1990: AS Roma 2 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

AS Roma
AS Roma
2 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Tempesteli
7'
Giannini
36'
Descanso
45'
Emilio FenollCarlos Zurdi
60'
SalsanoGiannini
64'
Völler
64'
Fernando Gómez
71'
Salsano
74'
Voro González
77'
Enrique CuxartMiguel Ángel Bossio
81'
PellegriniRizzitelli
88'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Olímpico de Roma
Aforo: 72.698 espectadores
Ubicación: Roma / Italia 
Inauguración: 17/05/1953

Rival: AS Roma

Records vs AS Roma

Máximo goleador: Vicente Guillot (1 goles)
Goleador rival: Totti (5 goles)
Mayor victoria: 3 - 0 (25.04.1963)
Mayor derrota: 0 - 3 (26.02.2003)
Más repetido: 0-1 (3 veces)

Crónica

Unos cincuenta mil espectadores se dieron cita en el estadio Olímpico de Roma, para ver en directo el encuentro entre la Roma y el Valencia, perteneciente a los dieciseisavos de la Copa de la UEFA. La recaudación ascendió a 109.249.200 pesetas. Actuaron como capitanes Giannini y Fernando. Terreno de juego blando, y a pesar de ser una noche fría el ambiente era fenomenal. Dirigió el encuentro el colegiado francés Gerard Biguet. Mostró tarjeta amarilla a Tempestilli por una entrada a Giner, a Salsano por tardar en sacar una falta, a Boro por entrar por detrás a Rizzitelli, y a Fernando Giner.

Goles: 1-0. Minuto 36. Giannini marca al borde del área, por la banda izquierda, a la salida de Ochotorena y tras el rechace de Giner. 2-0. Minuto 64. Entre Giner y Arias zancadillean a Rizzitelli dentro del área y el colegiado señala la falta máxima. El penalty lo lanza Voeller, quien envía el balón al fondo de las mallas. 2-1. Minuto 70. Piacentini comete una falta sobre Fenoll dentro del área y el árbitro decreta penalty. Fernando lo ejecuta, consiguiendo
el gol para el equipo valencianista.

El Valencia cayó ayer noche ante el Roma en el estadio Olímpico de la capital italiana. El equipo del Luis Casanova siempre estuvo con el marcador en contra. De los tres goles del encuentro, dos se cosecharon merced a otros tantos penalties, ambos justos. El conjunto de Víctor Espárrago, ante un ambiente infernal en los graderíos, dominó bien en la primera parte, hasta que llegó el gol por parte italiana, pero sin ideas ofensivas. En la segunda volvió a encajar otro jarro de agua fría tras un penalty cometido por Arias a Richitelli. El conseguido por Fernando, aunque faltaban veinte minutós para el final del encuentro, no fue suficiente. El Valencia jugó con más corazón que ideas, y con escaso poder ofensivo en sus hombres de vanguardia. Ahora, con el adiós a Europa, tendrá que enmendar su marcha en el campeonato de la regularidad. El día 18 recibe en el Luis Casanova al Real Madrid.

El Valencia aguantó el tipo media hora, hasta que llegó el primer gol. Fue un pase en profundidad de Comi a Voeller, del que se aprovechó Giannini para encarar la vertical del área de Ochotorena, y fusilarle en su salida, tras un rechace de Giner. Ahí se esfumaron treinta minutos de un juego que, si no primoroso, sí resultó de presión por parte valencianista, dominando en el centro del campo y llevando en todo momento la iniciativa.

Sin embargo este Valencia, en esa primera media hora de juego, no se supo aprovechar de su mayor dominio. Y es que siguieron evidenciando las mismas carencias que han puesto de manifiesto a lo largo de los encuentros que se llevan disputados en el campeonato: saben dominar el balón, jugarlo, pero se muestran romos en ataque. En este sentido, cabe subrayar que el búlgaro Penev se pasó prácticamente toda la primera parte sin enterarse realmente de qué iba la película, y eso fue un hándicap importante en el esquema del Valencia.

Oportunidades, lo que se dice claras, pocas por parte del conjunto valencianista. Apuntar que a los veinte minutos, Roberto disparaba alto un balón. Pero la más clara ocasión para haberse puesto por delante en el marcador llegó a los treinta y dos, cuando un centro de Zurdi prácticamente a ras de césped se paseó por las narices de la meta defendida por Zinetti, sin que Quique pudiera rematar ante la presencia del central Nela. Era un Valencia que estiraba líneas, ante un Roma que le jugaba al contragolpe, dado que el tanto que habían marcado en el Luis Casanova les podía permitir la tranquilidad.

Pero la respuesta del Roma no se hizo esperar. Cuatro minutos más tarde, a los treinta y seis, abría el marcador Giannini. Sin duda significaba un duro mazazo para las aspiraciones del equipo de Víctor Espárrago, que ya no logró levantar cabeza hasta el final de los primeros cuarenta y cinco minutos. Un primer tiempo que bien pudo haber acabado con dos tantos a favor del conjunto romano, dado que el colegiado francés le "perdonó la vida" al Valencia, al ignorar un claro penalty de Ginera Richitelli, faltando dos minutos para marchar al vestuario. Sin duda que el marcador en contra, y ante unos graderíos rugientes como los del estadio Olímpico, los valencianos se marcharon a la ducha para hacer examen de conciencia respecto a sus posibilidades y, sobre todo, reformar sus ideas en ataque, dado que en la primera mitad la línea de vanguardia apenas si había existido.

El comienzo de la segunda parte fue un auténtico martirio para los valencianistas. Al cuarto de hora el colegiado francés no dudaba en señalar un claro penalty por zancadilla de Arias a Rizzitelli. El delantero alemán Ruud Voeller se encargó de transformarlo, sin opción para Ochotorena. Sin duda la eliminatoria se ponía francamente muy cuesta arriba para los del Luis Casanova, mientras el Roma cosechaba el tanto que prácticamente les daba la tranquilidad.

Pero como las alegrías dicen que suelen ir por barrios, seis minutos más tarde se producía la pena máxima en el área del Roma. Una caída de Fenoll ante Piacentini ponía el balón en el punto de penalty para que Fernando colocara el 2-1 en el marcador. Era, sin duda, el tanto de la esperanza para el cuadro valencianista, el que volvía a dar alas a los de Víctor Espárrago, que ya se lanzaban a por todas, ante un Roma que sufría para frenar las andanadas del conjunto visitante, aunque sin ideas claras en los metros finales.

Fenoll, al sentar a Zurdi, daba más movilidad a la delantera valencianista. Quique, por su banda, trataba de tirar del equipo hacia el marco contrario. Espárrago, jugándoselo el todo por el todo, optaba por sentar a Bossio y dar entrada a Cuxart, para tratar de tirar abajo la muralla montada por el conjunto romano. Las manecillas del reloj avanzaban, las gradas rugían con más fuerza, mientras el Valencia trataba de empujar una y otra vez sobre el marco de Zinetti.

En los últimos minutos, y ya a la desesperaba, como si de derrumbar un búnker se tratara, el Valencia colgó una y otra vez balones sobre el marco romano. Un disparo de Roberto puso el estadio en un silencio sepulcral. Richitelli también lo intentó ante Ochotorena, ya en los últimos compases. Pero la sentencia estaba dictada.