Ficha de partido: 11.10.1964: RCD Espanyol 1 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

RCD Espanyol
RCD Espanyol
1 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Di Stéfano
12'
'Totó' Pascual
41'
Héctor Núñez
43'
Descanso
45'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Sarriá
Aforo: 44.000 espectadores
Ubicación: Barcelona / España 
Inauguración: 18/02/1923 (Demolido en 1997)

Rival: RCD Espanyol

Records vs RCD Espanyol

Máximo goleador: Mundo Suárez (20 goles)
Goleador rival: Prat (9 goles)
Mayor victoria: 4 - 0 (19.10.2003)
Mayor derrota: 0 - 7 (10.06.1928)
Más repetido: 2-1 (24 veces)

Crónica

La promesa hecha a los seguidores españolistas no se cumple. Siguen los sufrimientos en las gradas porque los resultados son malos. Sólo ha conseguido el Español ganar un partido y éste frente al Elche, en Sarria, equipo de poca enjundia en el presente Campeonato. Así van las cosas. Mal, muy mal para el Español. En la quinta jornada los números son bien claros: dos pontos reales y cuatro negativos.

En el ya lleno vaso blanquiazul cayó el domingo una gota que puede tener lamentables consecuencias. El Valencia se llevó los puntos; ganó el partido y ademas puso de manifiesto cuan lejos está el Español de encontrar el camino de los éxitos. Más que la pérdida de los puntos en litigio lo que debe preocupar a quienes rigen el histórico club barcelonés es el «porqué» para adoptar medidas tajantes, directas, urgentes...

Planteó el Valencia el choque sobre el patrón del mareaje férreo. Piquer controlaba a Martínez, Mestre a Idígoras, Arnal a Di Stéfano y Videgany era la sombra de Riaji. Paquito, teórico interior izquierda, formaba pareja con Bergara —en posición absurda considerando el número de su camiseta, el tres—, Kuzman con Totó, Navarro con Poli, Alfonso con Núñez y Juan Manuel con Suco. Sobre el campo quedaban bien delimitados los pares, pero mientras los valencianistas atacantes intercambiaban sus puestos, los defensores blanquiazules se aferraban al mareaje aún a costa de verse fuera de sus zonas teóricas. Este fue el primer fallo. Vinieron los desplazamientos y los pasillos libres; llegó el desbarajuste.

Y eso que el Valencia empezó mal. Tuvo la suerte de dar un susto mayúsculo a Carmelo en la primera jugada de saque y luego se diluyó dominado por el Español que, al principio conseguía entonar su juego. Con la presión españolista de los inicios llegó el gol. Di Stéfano, que había tocado por primera vez el balón a los ocho minutos, corrigióun fallo de Idígoras al recoger el rechace de la defensa y con tiempo para preparar el balón largó un tiro alto que llegó a la red por la escuadra derecha de Zamora.

El gol anima a los locales, bien conducidos por Di Stéfano, que se da cuenta de la inoperancia valencianista en estos primeros minutos. A los 15 minutos, Mestre resuelve un peligro provocado por Idígoras, enviando el balón por la línea de fondo. Dos minutos después, un centro bombeado de Martinez lo cabecea Rodilla fuera, por poco. A los 23, Idígoras cede a Riaji, en el centro del área, y el disparo del marroquí lo salva «in extremis» Zamora.

Con las jugadas reseñadas se consumieron las ocasiones del Español. A partir de la media hora de juego van quedando al descubierto los defectos de la zaga local y los pupilos de Mundo cogen las riendas del partido. Faltando sólo cuatro minutos para terminar el primer plazo, Poli se cuela por la derecha, emparejado en su carrera con Navarro. No obstante el españolista no intenta nada, limitándose al acompañamiento del interior valencianista en su carrera, la inoperancia de Navarro surte efectos. Poli centra sobre el área para que Totó, sobre el clamoroso fallo de Alfonso tire por bajo. Ataja el balón un instante Carmelo, pero la potencia del tiro hace que llegue la pelota hasta las mallas. Es el empate.

Tres minutos después, con el tiempo de la primera parte agotado ya, Paquito avanza por la derecha para colocar el balón en la zona del extremo izquierdo. Allí está Núñez en claro fuera de juego que reclama Alfonso, pero los titubeos de la defensa han de ser corregidos por Carmelo que salva, en falta, la incursión de Núñez. El penalty lo tira el propio jugador blanco, que obtiene el gol del error arbitral, de las dudas defensivas, del triunfo, en fin.

La segunda, parte es total, completa, rotundamente de mando valenciano. Sólo Di Stéfaso, en todas partes, y Carmelo, bajo los palos, se salvan del naufragio. Los forasteros mandan como quieren y en varias jugadas están a punto de aumentar la diferencia. Pero para que todo sea anormal en este partido, es el Español, casi en el último minuto, quien tiene la suerte de espaldas al rechazar Piquer bajo los palos dos tiros de Di Stéfano y Navarro. El gol se cantaba. Pero no llegó como para hacer justicia a los merecimientos de cada cual.