Ficha de partido: 19.12.1926: Gimnástico CF 0 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

Gimnástico CF
Gimnástico CF
0 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Arturo Montes
32'
Descanso
45'
Arturo Montes
70'
Arróniz
85'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Vallejo
Aforo: 18.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 29/11/1925 (Demolido en 1968)

Rival: Gimnástico CF

Records vs Gimnástico CF

Máximo goleador: Eduardo Cubells (33 goles)
Goleador rival: Silvino (6 goles)
Mayor victoria: 10 - 0 (29.08.1920)
Mayor derrota: 1 - 3 (01.03.1921)
Más repetido: 1-1 (8 veces)

Crónica

Se ha jugado de nuevo el partido de la emoción de la máxima rivalidad y de todos los adjetivos que se les quiera adjuntar, y esta vez ha venido a demostrar de lleno que, efectivamente, no es quimera eso de las máximas cosas, puesto que habiendo dado el sorteo del campeonato dos partidos que, por lo acaecido en favor del Deportivo de Castellón, presentaba las mismas características que el Valencia-Gimnástico, no por eso apartóse, mejor desvióse el interés, y en esta tarde magnífica (algo así como si los elementos hubieran querido ayudar a la magnífica actuación de azulgranas y blancos) se ha visto el campo del Real Gimnástico hasta los topes.

Verdaderamente aun no se ha deparado equitativamente otro match que pueda decir más que éste. Y como para preámbulo nos parece suficiente, vamos a entrar de lleno en el partido después de decir que hoy era la primera vez que el club decano exhibía el nombre de Real, por concesión de Su Majestad, en la fecha de ayer.

Nunca como ahora se puede decir que estos partidos Valencia-Gimnástico se juegan con todo el interés de un gran campeonato. Puesto que es un grupo salió dispuesto a vences, no le fué el otro muy lejos en las mismas aspiraciones. Muchos de estos partidos, muchos, casi todos, han tenido la desgraciada característica de aparecer como falta de entusiasmo en los actores en la lucha. De vez en cuando, alguna jugada hizo que los "istas" se entusiasmaran.

Pero en el partido este, en el Valencia-Gimnástico de esta segunda vuelta que hoy empieza, campeones y decanos jugaron un bello partido de fútbol y conjuntamente hubo cosas más que aceptables. El Gimnástico, olvidando tácticas viejas, hizo un primer tiempo imborrable. Todos ellos se desenvolvían magníficamente y la línea de zaga, como los delanteros bordaron verdaderas jugadas maravillosas.

Así también el Valencia opuso la firme y segura consistencia de su línea media y zaguera. Y ante el empuje de los comienzos de la delantera azulgrana, Cano, el keeper valenciano, tuvo aciertos magníficos. Pero en el segundo tiempo, fué aun mayor la actuación de la línea eje campeona y de todos ellos Molina, con sus grandes jugadas impuso de tal forma que hizo inclinar a favor de su equipo con bastante diferencia la calidad del juego y, por tanto, el merecimiento del triunfo nunca más merecido que en este match.

Una nota hubo que se apartó un poco del ambiente general del partido. Ello fué la actuación de la línea de vanguardia valencianista. En los insistentes ataques a la meta realista, el remate nunca se produjo oportuno, ya que de haber sido así, la diferencia numérica hubiera sido quizá más notada, aunque Llago, el pequeño portero azulgrana, fué entonces, en el segundo tiempo, cuando marcó su actuación definitiva.

Transcurría el segundo tiempo y el marcador no alteraba el 1 a 0 a favor del Valencia, y sin embargo los azulgrana en ocasiones ofrecían grave peligro a la meta enemiga. Hubo una vez en que, desbordando a Reyes, ya que Garrobé habíase adelantado demasiado, pudo Peral impeler el balón con la cabeza en forma que Cano, que había salido, no podía evitar la jugada que iba a dar el goal del empate al Gimnástico, pero por el mismo entusiasmo, y estando el balón en el aire, Arróniz lo impele hacia dentro y, naturalmente, hubo Pelayo Serrano de anular el goal por off-side.

Bien anulado, no cabe duda, puesto que el balón llegaba de un compañero y no había ningún enemigo enfrente. Pero con nuestra imparcialidad no podemos dejar de reconocer que Reyes, forzando la jugada, cometió un foul por el cual debió sufrir un grave castigo. También es preciso reconocer que Marco, el medio ala del Gimnástico, en el primer tiempo, tuvo dos jugadas peligrosas de las cuales Serrano no hizo mención. Al Valencia le anuló otro goal por foul a Llago.

Si globalmente hemos hablado de la magnífica tarde pasada viendo jugar a los dos onces, individualmente, también diremos que hubieron quienes acertaron en todo, pero otros que se salvaron por el buen conjunto que su grupo ofrecía. Cano, el goalkeeper valenciano, tuvo que emplearse a fondo precisamente en los comienzos del partido, y acertñó en todo. Reyes-Garrobé, formidables, aunque al final del match desentonase un poco Garrobé. Sobre todo, la primera parte que para ellos fué de prueba, supieron dar la sensación de inabordables.

La línea media Roca, Molina, Estevan, subiendo en calidad de juego a manera que el partido avanzaba. Y si Roca, como Estevan, sostuvieron la avalancha gimnastiquista, Molina es cada vez el gran jugador de siempre y ahora más que nunca, puesto que está en una forma insospechada. Quizá su mayor galardón sea el que no se acuerde de él, el Comité seleccionador, ya que hemos convenido muchos, que la mayoría de los buenos, esta vez se han quedado en casa.

Rino, aislado por Amorós, que jugó muy retrasado, no dió el rendimiento de otras veces. De Amorós ya hemos dicho, sin embargo, al final cuando pasó a reforzar la línea media, estuvo bien. Montes, recientemente dado de alta de su lesión, supo andar muy bien por el campo no exponiéndose cuando no había necesidad y acosando cuando veía el peligro. Ródenas, muy fuerte y sirviendo bien a su extremo y Sánchez uno de los mejores sobre el terreno, afirmando una vez más que los equipos reservas son el plantel del porvenir.

De los realistas, Llago hizo una gran actuación y no fué de él la culpa de los dos goals. No había forma de pararlos. Civera y Ventura, muy seguros, más quizá el segundo que el primero. La línea media formada por Marco P., Montañés y Enrique, flojeó algo al final, quizá por agotamiento, pero de ellos sobresalió Montanés, en quien vemos un muchacho de gran juego, por la forma de entrega del balón a sus delanteros. Arróniz, muy duro y a veces sucio, se le expulsó al final del campo por juego violento. Lakatos, como siempre, gran conocedor del juego, pero muy lento. Cañavera equivocó la táctica y si se nos mostró agilísimo como nunca, no remató ni una sola vez a goal. El más efectivo, sobrio y peligroso, Silvino. Peal el más flojo.

Arbitró el partido Pelayo Serrano, ayudado en las líneas por los colegiados valencianos Soriano y Martínez Vidal. Tuvo la preocupación de que el juego no se encuciara y salvo lagunas cosas sin importancia, lo consiguió. Técnicamente no fué una cosa definitiva, pero no vino a perjudicar grandemente a ninguno de los dos onces.