Ficha de partido: 01.11.2008: Valencia CF 2 - 4 Racing de Santander

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 4
Rac. Santander
Rac. Santander

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Tchité
22'
Pinillos
25'
Colsa
27'
David Villa (Pen.)
28'
Emiliano Moretti
35'
Descanso
45'
Tchité
48'
Fernando MorientesEmiliano Moretti
61'
Lacen
61'
Rubén BarajaManuel Fernandes
61'
Carlos MarchenaAlexis Ruano
67'
Joaquín Sánchez
69'
David Albelda
79'
Tchité
79'
David Albelda
84'
MoratónPereira
85'
GonçalvesMunitis
87'
JuanjoTchité
91'
Final del partido
92'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia (Valencia) 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Rac. Santander

Records vs Rac. Santander

Máximo goleador: José Vilanova (7 goles)
Goleador rival: Cisco (9 goles)
Mayor victoria: 8 - 1 (03.10.1954)
Mayor derrota: 0 - 5 (31.03.1935)
Más repetido: 1-2 (13 veces)

Crónica

El Racing de Tchit ganó por tercera vez consecutiva en Mestalla y cumplió con la maléfica tradición que azota cíclicamente al Valencia en su estadio con algunos rivales de clase media.

El equipo cántabro, anoche formidable, ha asumido el rol que décadas atrás caracterizaron al Zaragoza de Higuera o el Valladolid de Víctor y Fernando. El gafe también se llevó por delante el liderato, la imbatibilidad y se cebó con desmesura con un Valencia digno y ambicioso que mereció mejor suerte, o no tanto castigo, bajo el aguacero.

El Valencia saltó al terreno de juego dispuesto a responder con un golpe de autoridad a las goleadas que minutos antes habían rubricado Villarreal y Barça y que hacían peligrar el liderato. Al equipo blanquinegro no le incomodó la lluvia. Aunque anoche el envite fuera muy sufrido, el valencianismo guarda buenos recuerdos históricos de partidos nocturnos y con diluvio, preferentemente en citas europeas, como con las goleadas al Hadjuk Split en 1981 (5-1), al Bayern de Múnich en 1996 (3-0) o al Basilea en 2002 (6-2). Bien es cierto que ayudó la actitud valiente del Racing. El conjunto cántabro no se encerró en su área, como marca la costumbre de la mayoría de visitantes de Mestalla, buscó la portería de Renan desde el inicio y dejó espacios libres para que el Valencia sacara tajada de su velocidad en ataque.

Las maniobras de ataque blanquinegras eran fluidas y directas. El técnico Unai Emery, atendiendo la reacción del equipo en la segunda parte contra el Recreativo la semana pasada, colocó a Mata en la mediapunta y dio la titularidad a Vicente por la izquierda. Mata se sintió muy cómodo asumiendo la responsabilidad, con libertad de movimientos y más campo de visión para distribuir sus pases a la carrera de Villa o la internada de los extremos. El Guaje, a dos goles de su centenario anotador, casi adelanta a los locales con una vaselina que se desvió por muy poco. Quien dio el primer mordisco fue, no obstante, el Racing, un equipo que suele puntuar en Mestalla. Tchité culminó una rápida triangulación entre Munitis y Jonathan Pereira. El Valencia acusó el golpe y durante cinco minutos quedó aturdido, sin saber cómo reaccionar. Incluso Renan desbarató la posibilidad del 0-2. Sin embargo, la fortuna le acompañó. Un penalti infantil cometido por Lacen a un pícaro Joaquín condujo al gol número 99 de Villa. El partido restablecía su equilibrio y quedaba una hora por delante para completar la remontada.

Todo en la segunda parte pareció aliarse en contra del Valencia. El golazo de Tchité, un disparo espléndido desde 25 metros que se coló raso y junto al palo; la permisividad de Turienzo Álvarez para castigar la fogosidad con la que el Racing defendió el 1-2 y, conforme avanzó el cronómetro, el estado del terreno de juego, rápido en la primera parte y pesado tras la reanudación a consecuencia de la tromba de agua que cayó toda la velada. El partido requería de verticalidad, de épica británica. Emery arriesgó y colocó a Baraja y Morientes retrasando a Vicente como lateral. El Valencia se volcó y en uno de los muchos córners que dispuso Joaquín empató el encuentro después de que a Toño, obstaculizado por Villa, se le escurriera el balón de las manos. El Valencia estaba crecido y la afición, empapada, invocaba al milagro bramando el «a por ellos!». Pero Tchité marcó de cabeza su tercer gol. Al delantero burundés se le romperá el alma que derrumben Mestalla, tras anotar cuatro goles en dos apariciones en el viejo campo. Albelda, en propia puerta y muy a su pesar, completó la desdichada noche.