Ficha de partido: 19.08.1988: Valencia CF 2 - 0 FC Porto

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 0
FC Porto
FC Porto

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Andre
12'
Lucho FloresAsist: Javier Subirats
17'
Rui Aguas
37'
Miguel Ángel Bossio
40'
Descanso
45'
Pedro AlcañizLucho Flores
53'
Pedro Alcañiz
57'
DomingosGomes
61'
Emilio FenollJavier Subirats
61'
Nando Martínez
62'
Gomes
73'
Paco CamarasaMiguel Ángel Bossio
80'
Dito
88'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia (Valencia) 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: FC Porto

Records vs FC Porto

Máximo goleador: Emilio Fenoll (3 goles)
Goleador rival: Rui Aguas (2 goles)
Mayor victoria: 2 - 0 (19.08.1988)
Mayor derrota: 1 - 3 (18.10.1989)
Más repetido: 2-1 (1 veces)

Crónica

El Valencia se adjudicó ayer con toda brillantez el Trofeo Naranja al imponerse por dos goles a cero al Oporto portugués, que poco pudo hacer para frenar el buen juego de los de Víctor Espárrago, que han demostradó ser los mejores del torneo en las tres jornadas del mismo. Buena entrada en el Luis Casanova, que vibró con el juego de su equipo, sobre todo en el segundo tiempo. Al final de los noventa minutos, ovación de gala para un Valencia que se retiró en campeón a los vestuarios.

Arbitró Enríquez Negreira, del Colegio Catalán. Fue recibido y despedido con pitos por parte del respetable, lo que ahorra todo comentario a lo que fue su labor sobre el terreno. Mostró la cartulina roja directa a Dito en el minuto 88, por una fuerte entrada del portugués sobre el valencianista Fernando. Asimismo, amonesté a André, Rui Aguas, Bossio, Gomes y Nando.

Goles: 1-0, minuto 17: Golazo del mexicano Lucho Flores, que cabecea espléndidamente al fondo de las mallas un centro de Subirats a saque de falta. 2-0, minuto 57: Alcañiz le arrebata un balón a Lima Pereira y tras avanzar unos metros, dispara cruzado, superando a Mlynarczyck. El defensa Branco, en su intento de despeje, acabó por introducir el balón en su propia meta.

Este Valencia puede dar mucho que hablar en la próxima Liga, sobre todo si sigue en la línea de juego y sacrificio que exhibió en el encuentro decisivo de un Trofeo Naranja que fue a parar a las vitrinas del Luis Casanova con toda justicia y merecimiento, a tenor de lo visto ayer sobre el terreno dé juego valenciano. La victoria de los de Espárrago cobra un especial valor si se tiene en cuenta que el Oporto luchó hasta el último minuto por la victoria y que en ningún momento dio su brazo a torcer.

En estas condiciones, el triunfo sólo podía llegar a base de trabajo y esfuerzo, que los locales derrocharon durante los noventa minutos. Desde el pitido inicial, unos y otros se lanzaron en pos de la victoria. Era tanto el ardor puesto en liza que los primeros chispazos no tardaron en llegar. Así, Bossio y Subirats recibían sendas advertencias del colegiado catalán Enríquez Negreira mientras dos jugadores portugueses, André y Rui Aguas, veían las primeras cartulinas amarillas de la noche. El Oporto controlaba el juego y aunque no se acercaba con peligro a los dominios de Ochotorena dominaba a un Valencia luchador y que no se resignaba a su suerte. Y así, poco más allá del cuarto de hora, Lucho Flores volvía a levantar al público de sus asientos con un precioso gol que premiaba el trabajo valencianista. Los lusos volvieron a tomar las riendas de juego pero no fue hasta el minuto 40, en un lanzamiento de falta directo de Bandeirinha desde la frontal del área, cuando obligó a Ochotorena a lucirse en una espléndida intervención.

Tras el descanso, el Oporto salió dispuesto a nivelar la balanza. Y los compases inciales de este segundo tiempo puso el miedo en el cuerpo de la afición local, que veía peligrar el triunfo de su equipo. Pero poco duró el temor. El contragolpe valencianista volvió a vibrar con toda su fuerza y gracias a él la afición vibró como hacía tiempo no lo hacía. El tanto de Alcañiz fue la mejor demostración de la garra de los locales y la rúbrica a una gran actuación del Valencia, que se impuso con todas las de la ley al cuadro portugués. La estruendosa ovación con que los de Víctor Espárrago se retiraron a los vestuarios fue el mejor colofón de un trofeo que ha ido a parar a las vitrinas del Luis Casanova con toda justicia.