En la temporada 1933-1934, el Valencia FC hizo historia en la Copa de España, ya que consiguió su mayor logro hasta la fecha en una competición oficial a nivel nacional. El equipo logró clasificarse para disputar la final de la competición copera, tras haber eliminado a Racing de Santander, Murcia, Hércules y Oviedo. El equipo valencianista se enfrentó, en el estadio de Montjuic de Barcelona, al Real Madrid. El conjunto che perdió aquella final por 2-1, ya que aunque Vilanova adelantó a los valencianos en el minuto 3 de la segunda parte, el Real Madrid consiguió marcar dos goles en dos minutos y fulminar las aspiraciones de los hombres de Greenwell. Fue una dura derrota, pero significó el primer paso importante para un club que buscaba un lugar entre los grandes equipos a nivel nacional.

Francisco Almenar Quinzá, nuevo presidente del Valencia
El 7 de agosto de 1933, antes de iniciarse la temporada, se produjo una renovación de la Junta Directiva del Valencia FC tras la dimisión presentada por Adolfo Royo Soriano. El motivo de su renuncia, un pequeño incidente con la prensa deportiva que dio lugar a un intercambio de pareceres y notas en los medios de información que se prolongó durante algunos meses. Asimismo, se produjo un agrio enfrentamiento entre diferentes personalidades del club durante la Junta General celebrara al efecto. Finalmente, la nueva directiva quedó constituida por Francisco Almenar Quinzá, como presidente, y Antonio Reina López, como vicepresidente

Iturraspe y Bertolí, fichajes estrella del nuevo Valencia
Una vez elegido al nuevo presidente, se concretó la plantilla del nuevo Valencia, al frente de la  cual se situó Jack Greenwell, que había firmado su contrato el 28 de junio de 1933. Con el objetivo de consolidar al equipo en Primera División y buscar éxitos mayores en la Copa, se incorporaron a la plantilla un importante número de futbolistas, muchos de los cuales ofrecerían un excelente rendimiento en los años sucesivos. Carlos Iturraspe, mediocentro del Nacional de Madrid; Inocencio Bertolín, conocido por "Bertolí", centrocampista del UE Sans; Guillermo Villagrá, jugador argentino del Arenas de Guetxo que ocupaba distintas demarcaciones en el centro del campo; Antonio Aparicio, delantero del Onteniente FC; Nicolás Menchaca, delantero del Arenas de Guetxo; Juan Blay, procedente del Gimnástico FC; y José Trabanco, delantero del Logroño. Además, el atacante Salvador Cervera recaló en el Valencia procedente del equipo amateur.

Bajas importantes en el equipo
En lo que respecta a las bajas, recibieron la carta de libertad Fernández, Samper, Enrique Salvador, que había permanecido la temporada anterior en el Valencia por decisión de la Federación Valenciana de Fútbol, después del litigio mantenido con el club, Villarroya y Ricart. Por otro lado, los jugadores Tonín Conde y Antonio Sánchez fueron declarados en rebeldía al pedir un aumento de sueldo de 450 y 550 pesetas, respectivamente. Tras algunas conversaciones entre los jugadores y la Junta Directiva se llegó a un acuerdo con Conde. Sánchez, sin embargo, ya no volvió a jugar en el Valencia. Otro mítico jugador que abandonó el Valencia esta temporada fue el gran Cirilo Amorós, capitán del primer equipo y que había permanecido en el club durante 9 campañas.

Séptimos en una Liga sin descensos

Durante esta temporada la Real Federación Española de Fútbol estudió la ampliación de la Primera División a doce clubes. Esta ampliación se llevó a cabo la siguiente temporada, la 1934-1935, por lo que no hubo descensos de categoría. En una plácida Liga, sin apenas presión, el Valencia FC se clasificó en séptimo lugar, por delante del Español, el Barcelona y el Arenas de Guetxo.

Veinte partidos amistosos
Además de las competiciones oficiales, el Valencia FC disputó 28 partidos amistosos, de los que ganó 20, empató 2 y perdió 6, consiguiendo 144 goles a favor y 48 en contra. Casi todos los amistosos se disputaron contra rivales de la región, y algunos nacionales, destacando el partido amistoso ante el FC Barcelona en Les Corts (3-1), disputado el 10 de junio de 1934, o la victoria ante el Español en Sarriá (1-3) el 8 de julio de 1934. El Valencia además, jugó un interesante partido amistoso internacional ante el Cheschie Karling de Praga en Mestalla, el 26 de diciembre de 1933, que finalizó con victoria valencianista por 6-0.

Torneo Copa Federación
El 31 de mayo de 1934, la Federación Valenciana de Fútbol organizó un torneo que midió a los tres equipos más importantes de la ciudad: Valencia FC, Levante FC y Gimnástico FC. El evento, celebrado en Mestalla, finalizó con la entrega de la Medalla de Oro al Mérito Deportivo a Antonio Cotanda Graullera, presidente de la FVF. En el plano meramente deportivo, el Levante venció al Gimnástico por 3-0 en el primer partido. En el segundo, el Valencia también derrotó al Gimnástico, pero con un marcador más amplio (5-0). En el encuentro definitivo, el conjunto valencianista se impuso al Levante por 4-1, proclamándose campeón del torneo.

La selección española juega en Mestalla
El 20 de mayo de 1934, Mestalla albergó un encuentro internacional de la Selección Española, organizado por la Federación Valenciana de Fútbol. Con el prestigioso Sunderland como rival, el partido se encuadraba en la serie de los preparatorios que iba a disputar España en su puesta a punto para la Copa del Mundo, que arrancaría en Italia una semana después. El conjunto inglés se impuso por 3-1 a la selección Española, cuyo único gol fue marcado por Lecue, futuro jugador del Valencia.


Campeonato Regional

Como era ya habitual, el Valencia FC comenzó la temporada disputando el Campeonato Regional. En esta edición participaron, junto al equipo che, otros cuatro equipos: Gimnástico FC, Levante FC, Burjasot FC y CD Burriana, que sustituía al CD Castellón ante el castigo impuesto por la Federación, en un momento en el que amenazaba con desaparecer, debido a los impagos provocados por sus graves problemas económicos.

En esta edición del Campeonato Regional, el equipo valencianista sólo encontró rival en el Levante, que le derrotó en los dos partidos del torneo: 0-2 en Mestalla el 24 de septiembre de 1933, y 1-0 en el campo del Camino Hondo el 22 de octubre de 1933. El resto de partidos disputados por los hombres de Jack Greenwell finalizaron con victoria, algunas de ellas muy holgadas, como el 7-1 al Burriana en el partido inaugural, disputado el 10 de septiembre de 1933 en Mestalla.

Como decimos, exceptuando las dos únicas derrotas del Valencia ante el Levante, el campeonato fue un paseo triunfal para el equipo che. En la segunda jornada, el Valencia derrotó por 0-3 al Gimnástico a domicilio, en la cuarta jornada, goleó por un contundente 10-0 al Burjassot en casa, en la quinta venció por 1-3 al Burriana en Castellón, en la siguiente jornada goleó 5-1 al Gimnástico como local, y en la última jornada, disputada el 28 de octubre de 1933, el equipo de Greenwell cerró su participación en el torneo con una nueva goleada (8-2) ante el Burjassot en Mestalla.

El Valencia volvió a proclamarse campeón de la competición, con 36 goles a favor y 9 en contra. En segundo lugar quedó clasificado el Levante y tercero fue el Gimnástico. Los goleadores valencianistas en el Campeonato Regional fueron: Costa (10 goles), Vilanova (7 goles), Trabanco (5 goles), Menchaca y Torredeflot (3 goles), Castro, Navarro y Picolín (2 goles), Montañes y Conde (1 gol).

Campeonato Nacional de Liga

El Campeonato Nacional de Liga 1933-1934 fue el último que se disputó con diez equipos, ya que finalizada la competición, la Federación Española de Fútbol acordó ampliar la Primera División a doce equipos de cara a la siguiente temporada. Pero el resultado que siguió a la decisión originó un clima tempestuoso. Según la clasificación final de Segunda División, debían ascender de categoría el Sevilla FC y el Athletic de Madrid, para ocupar las plazas dejadas por los dos últimos clasificados de Primera: FC Barcelona (que habría descendido) y Arenas de Guetxo. También se habían ganado un puesto entre los grandes el Murcia FC, tercer clasificado de Segunda, y el Unión Club de Irún, por mejor coeficiente histórico entre los equipos de Segunda.

Sin embargo, se decidió que el FC Barcelona conservara su plaza en Primera, y que Arenas de Guetxo, Sporting de Gijón, Zaragoza y Valladolid (estos dos últimos, campeones de Tercera División), se disputaran el decimosegundo puesto que quedaba por cubrir en la División de Honor mediante un torneo promocional. La renuncia de algunos equipos a promocionar dio lugar a una serie de disensiones que concluyeron con la adopción de una decisión salomónica: el 17 de julio de 1934, la asamblea de la Federación Española acordó que Arenas de Guetxo se mantuviera en la máxima categoría y que no se celebrara la Promoción. En consecuencia, la Liga 1934-1935 contaría con la participación de los mismos diez equipos que disputaron el campeonato de la pasada edición, más Sevilla y Atlético de Madrid, los dos primeros clasificados de Segunda.

Volviendo a la competición, el Valencia FC afrontaba su tercera temporada en Primera con muchas esperanzas de conseguir el objetivo de la permanencia y, con los refuerzos de la plantilla, intentar aspirar a lograr una buena clasificación final. Desconocedores de la decisión que se tomaría al final de la temporada, el equipo peleó lo indecible para eludir los puestos peligrosos y logró una meritoria séptima posición final, mostrando su mejor cara en Mestalla donde sólo perdió un encuentro, ante el Racing de Santander, y derrotó a Real Madrid y Barcelona. El Athletic Club de Bilbao conquistó su tercer título liguero gracias a una letal e impetuosa línea atacante formada por Iragorri, Chirri, Bata y Gorostiza. El Madrid CF se quedó a dos puntos de los campeones y el todopoderoso Barcelona, que realizó una nefasta temporada, finalizó en penúltimo lugar, por lo que debía descender de categoría, hecho que finalmente no se produjo por lo comentado anteriormente.

El 5 de noviembre de 1933 comenzó el Campeonato Nacional de Liga en Mestalla, con un valioso empate (2-2) ante el que sería el campeón, el Athletic de Bilbao. La primera salida del equipo, una semana después, se saldó con una esperada derrota (3-2) ante el Madrid en Chamartín. En los siguientes cinco partidos, el equipo de Greenwell logró ganar todos los partidos de casa: Betis (2-1), Oviedo (1-0) y Español (1-0), con lesión de Iturraspe incluida; pero perdió en todas su visitas: Real Sociedad (3-1) y Barcelona (5-2). En la séptima jornada el Valencia era quinto a sólo dos puntos del líder, y la euforia comenzó a dispararse. Pero entonces, llegó una inesperada derrota ante el Racing de Santander en Mestalla (1-2), que hizo a aficionados y jugadores poner los pies en el suelo.

En el último partido de la primera vuelta, disputado el 31 de diciembre de 1932 en Ibaiondo, se produjo un hecho histórico, ya que fue la primera victoria a domicilio del Valencia en Primera División ante el Arenas de Getxo (1-2). Hablamos de un tiempo en que una victoria fuera de casa tenía mucho mérito, especialmente por las dificultades y cansancio que conllevaban los viajes. Así las cosas, finalizada la primera parte de la Liga, el Valencia ocupaba una magnífica cuarta posición, con nueve puntos, a tres puntos del líder, la Real Sociedad, y un punto por encima del hipotético descenso.

Sin embargo, la segunda vuelta comenzó con una estrepitosa goleada en San Mamés, donde el equipo cayó derrotado por 6-2. Pese a este mal inicio, el Valencia se recuperó y consiguió una magnífica victoria en Mestalla ante el Real Madrid por 2-1 una semana después. La siguiente salida del conjunto blanco se saldó con una derrota en Heliópolis frente al Betis (2-1), pero de nuevo los valencianista se recompusieron y encadenaron dos victorias consecutivas en Mestalla, primero ante la Real Sociedad (4-1) y después ante el todopoderoso Barcelona (2-0), que estaba pasando por un tremendo bache deportivo.

El Valencia era octavo, a dos puntos del descenso, y afrontaba tres peligrosas salidas de forma consecutiva, debido a que el 4 de febrero se había suspendido el partido Oviedo-Valencia a causa de las intensas lluvias en la capital de Asturias. Este partido se jugó dieciocho días después, el 22 de febrero, con victoria local por un contundente 7-0. Las otras dos salidas se cerraron con un empate ante el Español (2-2) y una derrota ante el Racing de Santander (2-1). Estos resultados dejaron al Valencia muy tocado, en la penúltima posición del campeonato, y a falta de un solo partido. El Arenas de Guetxo era último, con nueve puntos, y ya no tenía opciones. Para el segundo puesto de descenso, había un cuádruple empate entre Oviedo, Barcelona, Español y Valencia. En una última jornada de infarto, que se disputó el 4 de marzo de 1934, el Valencia logró empatar en Mestalla frente al Arenas (0-0), y se salvó del descenso gracias a los resultados del resto de encuentros. El Oviedo se impuso a la Real Sociedad, el Español empató con el Real Madrid, y el Barcelona perdió ante el Betis en su visita a Heliópolis.

El Valencia quedó finalmente clasificado en séptima posición por delante del Español, Barcelona y Arenas de Guetxo. Los goleadores del equipo en esta temporada fueron: José Vilanova (9 goles); Salvador Cervera (5 goles); Juanito Costa (4 goles); Domingo Torredeflot y Nicolás Menchaca (4 goles); Inocencio Bertolí, Jesús Navarro y José Trabanco (1 gol).


Copa de España

En la Copa de España, el Valencia logró un hecho histórico, al llegar por primera vez en su historia hasta la final. Pero para ello, antes tuvo que eliminar a muchos rivales por el camino, y el primero de ellos fue el Racing de Santander, en los dieciseisavos de final. El partido de ida se jugó en Mestalla, el 11 de marzo de 1934, y el resultado fue un contundente 7-1, con tres goles de Costa, y Montañés, Vilanova, Torredeflot e Iturraspe, con un gol cada uno. Gran parte de la culpa de este magnífico resultado fue de Iturraspe, quien cuajó un excelente partido pese a conocer el día anterior el fallecimiento de su padre en San Sebastián.

La eliminatoria parecía sentenciada, pero una semana más tarde, en el Sardinero, el exceso de confianza pudo jugarle una mala pasada al Valencia, pues cayó derrotado por 6-2, y a punto estuvo de quedar apeado de la competición. Lo más destacable del partido fueron los incidentes provocados por el público y el sensacional partido que hizo el Racing. Pese al enorme susto, el Valencia logró clasificarse para la siguiente eliminatoria.

En los octavos de final, se impuso el Valencia al Real Murcia en la Condomina, el 25 de marzo, por 1-3, con dos goles de Costa y uno de Conde. El 1 de abril, en el partido de vuelta jugado en Mestalla, el Valencia volvió a derrotar al equipo murciano por 6-2, con tres goles de Vilanova, dos de Costa y uno de Montañés.

El Hércules de Alicante fue el rival del Valencia en los cuartos de final. El conjunto valencianista no tuvo excesivos problemas para eliminarlo, pese a que en el estadio de Bardín el equipo alicantino puso a los de Mestalla contra las cuerdas. 2-1 fue el resultado final en un encuentro en el que perjudicó la pésima actuación del árbitro, Ramón Melcón, uno de los mejores colegiados de la época. Vilanova había adelantado a los valencianistas en la primera mitad, pero Múgica y Suárez voltearon el marcador. Sin embargo, siete días después, el 3-0 cosechado en Mestalla, con goles de Conde, Costa y Torredeflot, evidenció la superioridad valenciana. Las fechas de la eliminatoria, 8 y 15 de abril, respectivamente.

Ya en semifinales, esperaba el Real Oviedo de los famosos Casuco, Gallart, Lángara, Herrerita y Emilín, una terrorífica delantera goleadora. En Mestalla, se obtuvo un resultado poco optimista para pasar a la siguiente ronda, un empate a dos tantos. El partido llegó al descanso con 0-2, con goles de Lángara y Casuco. En el segundo tiempo, el Valencia empato a través de Bertolí y Vilanova, situando las tablas definitivas. Tras este encuentro, en toda España se daba como seguro finalista al Oviedo, máxime teniendo en cuenta el resultado que se había producido en Liga (7-0).

Al desplazarse a Oviedo para disputar el partido de vuelta, los jugadores valencianistas se encontraron toda la ciudad plagada de carteles anunciando los viajes a Barcelona para disputar la final. Incluso en una revista deportiva madrileña se anunciaba la gran final entre el Real Madrid y el Real Oviedo. Pero el Valencia dispuso de noventa minutos para dar la vuelta a la situación a base de casta y coraje, y así sucedió. El Valencia ganó el partido por 1-3 en Buenavista. Costa adelantó al Valencia, pero Emilín empató para el Oviedo antes del descanso. En la segunda parte, emergieron la figuras de Villagrá y Juanito Costa, que facturaron dos goles soberbios que clasificaron al Valencia para su primera final de Copa, llevando la decepción al estadio ovetense. Por supuesto, la revista madrileña que anunció la final entre el Real Madrid y el Real Oviedo, hizo el ridículo más espantoso.

La gran final
El 6 de mayo de 1934, más de 12.000 valencianos se desplazaron hasta Barcelona para presenciar el partido más importante del club hasta la fecha, la final de la Copa de España ante el Real Madrid. Lo hicieron por carretera, ferrocarril y barco, pues la compañía Transmediterránea fletó dos naves para los aficionados. Los jugadores de ambos equipos se concentraron en Sitges para preparar el encuentro. Los valencianos, novatos en estas lides, partían sin ningún tipo de presión, mientras que el Madrid llegaba al choque con la vitola de claro favorito, con cinco trofeos en sus vitrinas. Además, los madrileños contaban en sus filas con nueve internacionales, mientras que, por el Valencia, Pasarín era el único futbolista que había vestido la zamarra de la selección española.

Como aperitivo a tan ansiado partido, Club Unión de Irún y Olímpico de Játiva disputaron la final amateur, que vencieron los guipuzcoanos por un apretado 2-1. A continuación, se produjo el momento más esperado por la hinchada valencianista. Los once jugadores del Valencia FC saltaron al terreno de juego de Montjuic, dispuestos a darlo todo para conquistar su primer gran trofeo. Y lo hicieron portando una camiseta roja con un escapulario en forma de uve con los colores regionales. El pantalón era negro. Por su parte, el Madrid CF, vestía completamente de blanco.

El Valencia salió al ataque, tratando de contrarrestar con su tesón, arrojo y entusiasmo, la técnica que atesoraban los jugadores rivales. La férrea defensa del Valencia evitó que el marcador se moviera durante el primer tiempo, por lo que el marcador llegó con empate a cero al descanso. Pero Vilanova, nada más comenzar la segunda parte, adelantó a su equipo con un sutil remate en una jugada de auténtica furia, después de una cesión arriesgada de Quincoces a Zamora. La afición valencianista explotó de júbilo, enarbolando banderas regionales y gritando hasta el desmayo. Seguidores y jugadores veían cerca la posibilidad de ser campeones. Pero en el minuto 71, Hilario igualó el partido. Apenas dos minutos más tarde, cuando el Valencia no había conseguido digerir todavía el gol del empate, Lazcano establecía el definitivo 2-1, tras una magnífica jugada de Samitier.

El sueño del Valencia se esfumaba, aunque quedaba la gran satisfacción de haber sido campeones de Copa durante 23 minutos. Dos días más tarde, todos los diarios publicaron extensas crónicas sobre el partido, ensalzando el esfuerzo y pundonor ofrecidos por los futbolistas ches, especialmente por su línea defensiva. El equipo fue objeto de un homenaje en Mestalla por su magnífica actuación en el campeonato, y la imagen del club valencianista salió muy reforzada de aquella final, que supuso el primer ladrillo para la conquista de grandes trofeos años más tarde.

Plantilla de la temporada 1933-1934

Presidente Francisco Almenar Quinzá
Entrenador Jack Greenwell
Porteros Cano, Nebot
Defensas MelenchónPasarín, Torregaray
Medios Abdón, Amorós, Bertolí, CastroIturraspe, Molina, Tonín Conde, Villagrá
Delanteros Aparicio, BlayCerveraCostaMenchaca, Montañés, NavarroPicolín, RicartSánchez, Stors, Trabanco, Torredeflot, Vilanova