Ficha de partido: 28.08.1979: Boavista FC 1 - 3 Valencia CF

Ficha de partido

Boavista FC
Boavista FC
1 - 3
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Enrique Saura
5'
Dani CabezasJuan Carlos Fabregat
45'
Descanso
45'
Ailton
46'
Ángel Castellanos
58'
Ricardo Arias
62'
José Luis AlbiolOrlando Jiménez
66'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Sarriá
Aforo: 44.000 espectadores
Ubicación: Barcelona / España 
Inauguración: 18/02/1923 (Demolido en 1997)

Rival: Boavista FC

Records vs Boavista FC

Goleador rival: Ailton (2 goles)
Mayor victoria: 2 - 0 (21.10.1981)
Mayor derrota: 0 - 1 (04.11.1981)
Más repetido: 0-1 (1 veces)

Crónica

Alguna vez fallan las previsiones, pero por lo general, los torneos estivales, que ya se estructuran con ánimo calculista, acaben por tener el desenlace apatecido. El «Ciutat de Barcelona», que ha servido para que Sarriá abriese sus puertas se estructuró pensando en una «final ideal» que enfrentase a los propietarios del campo y al Valencia, algo así como un anticipo de partido de Liga, ya del todo en serio. Los deseos de los organizadores se convirtieron en realidad y asi Esppñol-Valencia será la gran final del torneo, final que se prevé podría superar con largueza, en lo tocante a emotividad, a los dos encuentros previos.

PortugueSes y valencianos nos han ofrecido un partido correcto y disputado, aunque falto tal vez de una mayor vibración. Aún cuardo el partido, en lo referente a dominio, fue un partido muy equilibrado con similares planteamientos tácticos por ambos bandos y numerosas situaciones de gol repartidas entre las dos porterías, los de Mestalla demostraron en todo momento un punto más de fuerza, de solidez y eso fue en definitiva lo que les dio la clara y merecida victoria.

Casi de salida, los valencianos abrieron el marcador, que ya no volvió a funcionar en todo el resto del primer tiempo. En esos primeros 45 minutos, la iniciativa fue, en cierto modo, de los portugueses que profundizaron con mayor peligrosidad y frecuencia que sus adversarios. Pero la iniciativa y el dominio perdieron significación y eficacia, porque los de Oporto, en cuyas filas la influencia de las aportaciones brasileñas se hacia muy ostensible, pecaron un tanto de preciosistas y su fútbol, rápido y de calidad, no tuvo la indispensable fuerza resolutiva.

Al niciarse el segundo período, el Boavista consiguió la igualada a uno y ello nos hizo pensar que asistiriamos a un segundo tiempo de signo indeciso y de presumible emoción. No fue así. El Valencia, dándose cuenta del cambio de panorama, apretó a fondo el acelerador y dos nuevos goles subieron al marcador en pocos minutos, dos nuevos goles, que dieron a los del Turia el sosiego preciso para mantener firmes las riendas del partido, mientras que debilitaban visiblemente el ánimo de los portugueses, que acabaron por aceptar el tono del match.

El Valencia, que en sus líneas de cobertura registraba ausencias importantes dio sin embargo en todo momento une sensación de equipo perfectamente conjuntado y homogéneo. Su medio campo tuvo fases de notable acíerto y los hombres del ataque, especialmente Giménez, evidenciaron imaginación y facilidad de remate. En el conjunto portugués, los hombres que brillaron más fueron los brasileños integrados en el conjunto y de una manera muy acusada el ala izquierda del ataque, en el que el tándem Ailton-Salvador hizo cosas de una extraordinaria calidad, y se hicieron aplaudir con entusiasmo por el escaso público que se reunió en Sarriá.

El partido, queda dicho, fue técnicamente muy estimable y los valencianos, lograron decantar la balanza a su favor, sobre todo por una cuestión de ánimo. Si tácticamente y técnicamente la nivelación existió, los mestalleros superaron a sus rivales en cuanto a mentalidad y convicción atacante.