Ficha de partido: 02.03.1980: Real Burgos 1 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Real Burgos
Real Burgos
1 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Gómez
24'
Pascual
26'
Manuel Botubot
31'
Vitoria
42'
Descanso
45'
Higinio GarcíaPedro Vilarrodá
45'
Javier SubiratsÁngel Castellanos
45'
AbajoPascual
59'
López Nieva
80'
SimicBaez
80'
Enrique Saura
88'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: El Plantío
Aforo: 12.200 espectadores
Ubicación: Burgos / España 
Inauguración: 13/09/1964

Rival: Real Burgos

Records vs Real Burgos

Máximo goleador: Mario Kempes (5 goles)
Goleador rival: Pachín (3 goles)
Mayor victoria: 5 - 0 (01.11.1992)
Mayor derrota: 1 - 4 (08.05.1977)
Más repetido: 1-1 (4 veces)

Crónica

Con empate a un gol ha terminado el encuentro entre el Burgos y el Valencia. Poco más de media entrada en El Plantío, lo que ha supuesto un millón trescientas mil pesetas de taquilla. Temperatura primaveral y terreno algo pesado por el centro. En el minuto 74 cayeron un par de botellas al terreno de juego. El señor De Sosa detuvo el encuentro reclamando la presencia del delegado de campo, al que solicitó que se utilizaran los altavoces del estadio para pedir serenidad al público. El partido estuvo detenido cuatro minutos, descontándose al final un total de seis. El flamear de pañuelos y los insultos al colegiado han sido constantes en las gradas. Al final se originó un feo espectáculo. Saltaron un par de espectadores que fueron controlados por miembros de la policía municipal y que no llegaron a tocar al señor De Sosa. El alcalde de la ciudad, señor Peña, quiso interponer una denuncia contra el árbitro por alteración del orden público. El delegado gubernativo se negó a ello por no encontrar mótivos.

Goles: 1-0. Minuto 26. Centro de López desde la derecha, fallo defensivo del Valencia y Pascual, completamente solo, marca. 1-1. Minuto 88. Tiro de Kempés desde fuera del área, rechace de Gorospe y Saura, sin oposición, marca.

No tiene fortuna el Burgos. Una vez más se ha puesto de manifiesto. Le van sucediendo una cantidad de incidencias en esta triste campaña que al final lo llevarán a la Segunda División. Se trata de relatar semana tras semana una serie de acontecimientos negativos. No cabe la menor duda que si el Burgos está en la cola de la tabla es en gran parte por méritos propios, pero también hay que concederle apartada a otros elementos. Contra el Valencia, no ha vencido porque el señor De Sosa Martín no ha querido. Así de claro. El espectador más apasionado por uno y otro color que estuviera esta tarde en El Plantío llegaría a la misma conclusión.

La primera parte transcurrió con cierta normalidad y con dominio casi total del equipo de casa, que pudo haber logrado algún tanto más que el conseguido por Pascual en el minuto 26. El Valencia adoptó un sistema muy conservador, donde a veces sólo el asturiano Pablo estaba en ataque, pues Kempes y Vilarrodá ayudaron a sus compañeros de centro de campo. No obstante tuvieron su oportunidad de marcar los valencianos, concretamente en los minutos 32 y 37, en que Gorospe tuvo que desviar dos buenos resultados de Kempes y Bonhof, respectivamente. Sin embargo, el mayor peligro fue para Pereira, aunque los balones casi
siempre fueron rematados fuera, como en los minutos 34 y 35, en que Carreño y Vitoria gozaron de dos buenas ocasiones. En el descanso, Alfredo Di Stéfano se jugó dos cambios permitidos, Higinio y Subirast reemplazaron a Castellanos y Vilarrodá. Era necesario fortalecer el sistema defensivo, así como la zona ancha, y darle más vivacidad al ataque con las incorporaciones respectivas de Saura y Kempes, que antes trabajaron en el centro del campo. El Burgos acusó este nuevo planteamiento y llegó, a dejarse dominar.

El partido se acabó prácticamente en el minuto 70, en que el árbitro anulaba el primer gol a López. Se dio paso a los incidentes, a la irritación del público y a la sucesión de errores del señor De Sosa Martín, que a veces quiso compensar tirando para casa en faltas absurdas en el centro del campo. La gota de agua llegó a rebosar el vaso cuando se produjo la anulación del segundo gol. La protesta fue masiva, dando lugar a algunos lanzamientos de objetos, al nerviosismo de los jugadores y al desconcierto de todas las líneas del equipo de casa. Un final que va a dar mucho que hablar.