Ficha de partido: 24.11.2004: RSC Anderlecht 1 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

Anderlecht
Anderlecht
1 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Bernardo Corradi
19'
Wilhemsson
27'
Bernardo Corradi
32'
Descanso
45'
Marco Di Vaio
47'
Stefano FioreFrancisco Rufete
70'
MpenzaDe Boeck
72'
Amedeo CarboniXisco Muñoz
81'
Miguel Ángel MistaMarco Di Vaio
86'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Constant Vanden Stock
Aforo: 30.063 espectadores
Ubicación: Anderlecht / Bélgica 
Inauguración: 1017

Rival: Anderlecht

Records vs Anderlecht

Goleador rival: Brylle (2 goles)
Mayor victoria: 2 - 0 (14.09.2004)
Mayor derrota: 1 - 3 (16.03.1983)
Más repetido: 2-0 (2 veces)

Crónica

El Valencia se mantiene vivo en la Champions. Ganó al Anderlecht y el empate del Inter en Bremen permite a los de Ranieri jugárselo todo en la última jornada, pero en Mestalla. Una victoria por 1-0 o por dos o más goles de diferencia el 7 de diciembre sobre los alemanes dará la clasificación para los octavos de final.

Ayer hubo que sufrir muchísimo porque el Valencia continúa sin lucidez, pero le bastó la garra y la casta ofrecida en el segundo tiempo para aguantar la mínima renta que tenía en el marcador y que llegó con el trabajo de todos pero en especial con el espléndido partido que cuajó Corradi. Y eso, a pesar de que los presagios en la jornada no habían sido los deseados. Por la mañana quedaba descartado Marchena y se conocían ligeras molestias de Pablo Aimar, pero se confiaba que estuviera disponible. El calentamiento previo volvió a atraer los fantasmas en torno a un Valencia que no está en condiciones de acometer lo que en la actualidad cabe calificar como gestas. El argentino se marchó al vestuario, tras aumentar sus molestias. Por enésima vez, Aimar choca con su fragilidad física y su equipo se resintió de manera importante.

El Valencia cuajó un primer tiempo en el que careció de casi todo. Por momentos le faltó concentración en defensa, con dos despistes imperdonables, uno de los cuales pudo costar otro gol. En la medular se alternaron errores, los más, con aciertos, y exceptuando la brega sin concesiones de Sissoko, poco más se puede reseñar. Hacen falta muchas más cosas para levantar el vuelo y este equipo, pese a la victoria de Málaga, aún no ha salido del hospital. Al menos por lo visto en la primera mitad. Baraja volvió a ser intermitente y por momentos mostró una impotencia supina ante la superioridad numérica que creaba el rival en la medular. Eso propiciaba que Vanderhaeghe y Zetterberg especialmente tocaran el balón a placer y lo movieran como querían.

Las bandas no existieron tampoco en el Valencia. Por la derecha, Rufete estuvo muy desaparecido. Y menos mal que Curro se multiplicó y, además de cortar el esférico, se proyectaba en busca de la portería rival. Un centro suyo tras espectacular cambio de juego de Moretti sirvió para que Corradi adelantase a su equipo. Por el lado izquierdo, lo mismo. Xisco estuvo muy poco participativo en ataque, limitándose a meter balones en profundidad para un Di Vaio que caía en banda. Un error. Cuánto se sigue echando de menos a Vicente. Anoche, con el espacio que tuvo Xisco, el valenciano hubiera hecho estragos. Todo lo relatado se hubiera enmendado, al menos en un alto porcentaje, con la presencia de Aimar. Sin el argentino en la dirección no existió el necesario juego interior que tan bien sabe iniciar. Y ahí tuvo el Valencia uno de sus mayores obstáculos. Y a pesar de adelantarse en el marcador, el inferior Anderlecht estableció el equilibrio, probablemente con un penalti más que dudoso, pero siendo sinceros el equipo belga no merecía ir perdiendo. Al contrario, fue el que más méritos había contraído. Wilhelmsson y Aruna crearon muchos problemas.

El descanso vino como agua de mayo al Valencia que, tal vez consciente de lo que se estaba jugando, salió decidido a buscar con mayor decisión la portería del Anderlecht. Fue así cómo, transcurridos apenas tres minutos, un servicio de Corradi a su compatriota Di Vaio lo aprovechó éste para remontar el marcador. Pero los malos augurios aparecieron al conocer que el Bremen, casi al mismo tiempo, le marcaba al Inter. Había que seguir apretando los dientes y, como mínimo, saber mantener el triunfo. El Valencia volvió a quedar a merced de los belgas, prefiriendo esperar alguna contra y lo llegó a pasar mal. El empate del Inter fue celebrado como si hubiera marcado Corradi, Di Vaio o Rufete y, a partir de ahí, tensa espera hasta el pitido final, incluido los momentos de angustia cuando los belgas reclamaban como penalti algunas acciones en el área valenciana.