Ficha de partido: 13.10.1991: Real Valladolid 1 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Real Valladolid
Real Valladolid
1 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Descanso
45'
Carlos ArroyoAsist: Eloy Olaya
54'
Pereira
65'
MinguelaFonseca
69'
Paco Camarasa
70'
Leonel Álvarez
77'
Fernando Giner
85'
Minguela
86'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: José Zorrilla
Aforo: 26.242 espectadores
Ubicación: Valladolid (Valladolid) 
Inauguración: 20/02/1982

Rival: Real Valladolid

Records vs Real Valladolid

Máximo goleador: Fernando Gómez (9 goles)
Goleador rival: Alberto (4 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (02.05.1948)
Mayor derrota: 0 - 4 (30.09.1956)
Más repetido: 1-1 (13 veces)

Crónica

La crisis economica por la que atraviesa el Valladolid no parece casi nada si la comparamos con la de juego. En cambio, el Valencia fue el vivo reflejo de su espléndida situación económica y cosechó un empate que dio por bueno desde el inicio del encuentro. El Valladolid salió desde los primeros minutos dispuesto a acabar con la sequía goleadora que le aqueja, y encerró al Valencia en su área, eso sí, con el consentimiento del equipo che.

Pero, una vez más, el Valladolid llegó, gustó y se gustó, aunque por breve espacio de tiempo, pero no fue capaz de materializar estas oportunidades. Y eso que César Gómez pudo en el minuto cinco adelantar a los pucelanos al enviar al balón al larguero en la ocasión más clara para su equipo en estos primero cuarenta y cinco minutos. Y es que al colombiano hay que darle de comer aparte. Sube, baja, construye y destruye. Todo un lujo para el Valladolid.Quien no se encuentra, ni mucho menos en su mejor momento de forma, es su compatriota Carlos Valderrama. Y el Valencia, tras capear el chaparrón al que le sometió el Valladolid, una vez comprobado que el león castellano no era tan fiero, los de Hiddink se estiraron y se hicieron con el centro del campo.

Este juego, mucho más disciplinado que el de los castellanos, dio dos avisos en poco más de treinta en las botas de de Arroyo y en la cabeza de Fernando. El último cuarto de hora de este primer tiempo fue soso, situación ésta que no parecía agradar a René Higuita que se dedicó a hacer de las suyas. El cancerbero sudamericano se está convirtiendo en el Curro Romero del fútbol. Lo que está claro es que la indiferencia del público nunca acompaña al colombiano. Y eso que ayer cuajó intervenciones de gran mérito, evitando varios goles de la vanguardia valencianista, pero comenzó su particular espectáculo para deieite de unos y desesperació dne otros.

Y en la segunda mitad el Valencia hizo lo que el Valladolid intentó en el primer tiempo, pero con mayor suerte que los puecelanos. Así, a los ocho minutos, se adelantó en el marcador. Y el Valladolid entonces jugó como parece que le gusta hacerlo, esto es, con el marcador en contra. Tras el gol levantino, el conjunto local realizó el mejor juego de la tarde, con mayor rapidez algo de lo que careció en los primeros cuarenta y cinco minutos. Presionó y superó por primera vez en todo el partido al fuerte, técnico y disciplinado cuadro valencianista.

Y a los sesenta y cuatro minutos, llegó el segundo gol y primero del Valladolid, tras una excepcional jugada de Onésimo, marca de la casa, que Pereira remachó. Y Minguela saltó al campo. El Gran Capitán vallisoletano se convirtió, una vez más, en el motor castellano, un motor made in Spain, que funciona mucho mejor que otros importados de lejanos países. Le dio fuerza y raza al centro del campo, algo de lo que careció el equipo cuando el jugador no se hallaba sobre el césped. El Valencia, satisfecho por el empate, se limitaba a esperar atrás y a salir en escasos contraataques, que a punto estuvieron de hacer subir al marcador el segundo gol a falta de tres minutos para la conclusión si Roberto hubiera acertado al disparar sobre la portería de Higuita. En definitiva, justo empate, algo lógico cuando un equipo quiere y no puede, el Valladolid, y otro puede pero no quiere, el Valencia. Espadas en todo lo alto para la vuelta.