Ficha de partido: 02.03.2005: Sevilla FC 2 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

Sevilla FC
Sevilla FC
2 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Emiliano MorettiMarco Caneira
9'
Jesuli
41'
Descanso
45'
Darío SilvaAntoñito
46'
David Navarro
47'
Pablo Aimar
61'
ArandaSergio Ramos
66'
David Navarro
67'
David Navarro
67'
Julio Baptista
68'
Xisco MuñozFabio Aurelio
68'
Aranda
70'
PuertaJesuli
70'
Daniel Alves
71'
Marco Di VaioMiguel Ángel Mista
75'
Pablo Aimar
83'
Pablo Aimar
83'
Emiliano Moretti
85'
Jordi
87'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Sánchez Pizjuán
Aforo: 45.500 espectadores
Ubicación: Sevilla / España 
Inauguración: 07/09/1958

Rival: Sevilla FC

Records vs Sevilla FC

Máximo goleador: Mundo Suárez (28 goles)
Goleador rival: Campanal (20 goles)
Mayor victoria: 8 - 0 (17.10.1943)
Mayor derrota: 3 - 10 (13.10.1940)
Más repetido: 2-0 (26 veces)

Crónica

Megía Dávila impidió que el Valencia se llevara una merecida victoria de Sevilla. La afirmación es contundente, cierto, pero la actuación del árbitro fue parcial. No hay lugar a dudas. El colegiado pitó dos penaltis a favor del conjunto andaluz, ambos más que dudosos, y anuló el gol de la victoria a Xisco en el último minuto del partido.

Pese a las erróneas decisiones del árbitro, el equipo de Antonio López logró sumar un valioso punto en este inicio de remontada en el campeonato doméstico. Si quitamos los dos penaltis a favor del Sevilla y el gol anulado a Xisco sobre la bocina, el empate es justo. Pero resulta que el colegiado se equivocó siempre. Pese al varapalo de Megía Dávila, el Valencia confirmó su mejoría. El equipo estuvo ordenado y bien posicionado en el campo, tuvo contra las cuerdas al Sevilla pese a que también se trata de un rival organizado y que presiona bien, y llegó con más peligro a la portería rival. El equipo de López nunca renunció a la pelota, la estadística de la posesión le favorece, y no se le puede poner ningún pero a la actitud del colectivo.

Aunque la lesión de Caneira obligó a modificar los planes -el técnico sorprendió con la entrada de Moretti de medio centro y la ubicación de Sissoko como lateral derecho- el equipo apenas pasó apuros para controlar el escaso fútbol de ataque del rival, y nunca se descompuso. Quizá faltó algo de distribución en la media porque la ausencia de Baraja, unida a la falta de juego de Moretti -que no destaca por la elaboración-, restó elaboración al equipo, pero en líneas generales la presencia de Rufete y Fabio en las bandas, y la mayor implicación de Aimar en el fútbol ofensivo, lanzó al Valencia hacia arriba con peligro. Fue el Sevilla quien pegó primero. Renato rompió a la retaguardia en una incursión por la banda derecha, y Jesuli le ganó la acción a Sissoko -que nunca se las había visto en esa situación- para marcar de una preciosa media-chilena. Pero el Valencia respondió pronto. Lejos de desmoronarse, como así habría sucedido en partidos anteriores, David Navarro igualó en el añadido del primer tiempo tras rematar de cabeza una falta lanzada por Aimar.

El segundo tiempo fue vibrante, de ida y vuelta. El Valencia estaba cómodo en el campo, Ayala aporta una jerarquía inigualable en la defensa y el grupo ha recuperado la confianza para lanzarse hacia arriba, y el equipo de López comenzó a cotizar al alza. De una combinación entre Fabio y Aimar, que se compenetran a las mil maravillas, nació el segundo gol. El argentino, que ayer volvió a estar participativo y asumió un papel protagonista, celebraba el tanto abrazado al banquillo. Aimar está metido, implicado en el proyecto al cien por cien. Con el 1-2 el Sevilla estaba noqueado. Pero el árbitro comenzó a resucitarlo. Primero fue con un penalti de David Navarro, el balón le golpea en la mano, que Baptista metió en la red. No contento con el empate, Megía Dávila se empeñó en dar ventajas al conjunto local al señalar una nueva pena máxima por un derribo de Ayala a Baptista que sólo vio el colegiado. La falta, si es que se produce, fue fuera del área. Afortunadamente, el brasileño lanzó el penalti a las nubes. Pero la guinda del pastel estaba por llegar. El Valencia, no contento con la igualada, buscó el triunfo. En la última jugada del partido, Xisco remató de cabeza un balón a la red ganándole la acción a Dani Alves, pero Megía, empeñado en repartir más que en señalar lo que es justo, anuló el gol. Un error. Una injusticia.