Ficha de partido: 21.12.2005: Valencia CF 3 - 0 RCD Mallorca

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
3 - 0
RCD Mallorca
RCD Mallorca

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Tuni
18'
Descanso
45'
David Albelda
46'
CampanoJonás
54'
OkuboVíctor
64'
David Villa
65'
DoniFarinós
73'
Fabio AurelioRubén Baraja
73'
Miguel Ángel MistaDavid Villa
78'
Fabio AurelioAsist: Pablo Aimar
80'
Mario RegueiroVicente Rodríguez
81'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia (Valencia) 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: RCD Mallorca

Records vs RCD Mallorca

Máximo goleador: Silvestre Igoa (7 goles)
Goleador rival: Morey (3 goles)
Mayor victoria: 8 - 0 (07.05.1950)
Mayor derrota: 0 - 4 (19.02.1961)
Más repetido: 1-0 (10 veces)

Crónica

El Valencia adelantó un día su Gordo de Navidad. Mientras hoy muchos estarán pendientes de los décimos, los jugadores de Quique cantaron los premios a base de goles. Albelda,Villa y Fabio Aurelio imitaron a los niños de San Ildefonso y obsequiaron a Mestalla con una lluvia, en este caso no de millones, sino de tantos, que deja al equipo en tercera posición de la tabla y ya asentado en puestos que dan derecho a jugar la Liga de Campeones. Lo hizo con un atracón de buen juego y goles. Con la victoria de ayer, el Valencia ha sumado 16 de los últimos 18 puntos. Casi nada. La jerarquía que va tomando en la Liga empieza a ser incontestable. Este ya es el equipo que quería Quique y que ansiaba la afición, cansada ya de sufrimientos innecesarios.

El Valencia tuvo cuarenta y cinco minutos para afilar las garras. Se recreó en ello y dio el zarpazo cuando nadie se lo esperaba, como los viejos zorros que aguardan con suficiencia a su presa. Pero cuando inicia el ataque no se detiene en detalles. Ahí va a saco. Su voracidad llevó a Albelda a destruir la defensa que había ideado Cúper a los 25 segundos de la reanudación. A partir de ese momento se desató todo. El Valencia empezó a avasallar a un conjunto que hacía agua por todas partes. El juego les llegaba por los cuatro flancos y en ninguno de ellos encontraba manera de frenarlo.

Y con espacios los valencianistas empezaron a gustarse, pero sin andarse con rodeos. Angulo y Vicente se convirtieron en un surtidor de ocasiones para un Villa que las huele todas. No deja pasar ni una. Es todo voracidad. Pero quiso que los aficionados consideraran la entrada de ayer como un regalo de Papá Noel y se marcó una semichilena que enterneció a todos. A Quique también le ablandó el corazón y ofreció su presente al asturiano cuando decidió cambiarlo para que la afición le agasajara. Pero esto ya era un no parar. Los premios del sorteo de Navidad no dejaban de salir y dos minutos después le tocó en suerte a Fabio Aurelio, que momentos antes se había unido a la fiesta. Vaya fiestón. De los buenos.

El Valencia ya disfrutaba del resultado más abultado de la Liga, pero no se calmó. Mista, al que también había dado entrada Quique, no quería esperar a Reyes para conocer su sorpresa, deseaba llevársela antes. Sabía que si marcaba, sería su gol cincuenta en la competición. Y lo tuvo a escasos centímetros, aunque Angulo se lo arrebató. El asturiano estaba en fuera de juego, pero si no hubiera tocado el balón, el tanto habría subido al marcador. Fue el único número no premiado de una lotería cargada de alegría y de millones de ilusiones blanquinegras. Lo peor de todo es que el torneo doméstico se detiene durante la Navidad. El Valencia ha tomado la inercia adecuada y ahora los turrones y los polvorones pueden atragantar a un equipo sin frenos y que ha recuperado para la causa a todos sus peces gordos.

La victoria tiene todavía más valor por cuanto Baraja, el meritorio conductor del juego valencianista, se difuminó entre el vendaval local. Fue uno de sus partidos más grises pese a que en otras ocasiones ha sido la clave para que el resto de compañeros carburen. El vallisoletano prefirió dejar que otros se llevaran los halagos. Pero si no está Baraja, el Valencia tiene suficientes recursos para vencer a un Mallorca hecho a la medida de Cúper, organizado en defensa pero carente de espíritu matador en ataque. Quique se quejaba el martes de que todavía no ha encontrado su equipo ideal, que aún se notan algunas ausencias. Pues ayer se le debieron de esfumar todas. Se ha convertido en un conjunto que se ve superior a la mayoría de equipos pero que no se intranquiliza si no llegan los goles. Espera paciente a que sus métodos más fiables, Vicente, Aimar y Villa, embelesen el cuadro de sus resultados.

Si en la parte delantera la tensión no decae, la zona que más hacía sufrir a Quique se supera partido a partido. Albiol ha decidido que ya es hora de tomar el mando de la defensa y que la ausencia de Ayala no sea más que de un desafortunado mal de cabeza. Además, ha encontrado en Marchena el compañero perfecto. El equipo ideal ya se atisba y tras las fiestas navideñas debe apuntalar su supremacía tanto en la Liga como en la Copa, donde tiene en el Villarreal al rival perfecto para demostrar que las opciones a todos los títulos siguen intactas.