Ficha de partido: 22.08.2006: Valencia CF 3 - 0 FC Salzburg

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
3 - 0
FC Salzburg
FC Salzburg

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Fernando Morientes
11'
Bodnar
14'
David Villa
32'
Miguel Ángel Angulo
37'
Descanso
45'
Tiffert
45'
LokyencOrosz
46'
Vargas
54'
VonlanthenTiffert
56'
JezekoKovac
63'
Mario RegueiroFernando Morientes
66'
Jaime GavilánVicente Rodríguez
72'
Santi Cañizares
87'
Carlos MarchenaEdu Gaspar
88'
David Silva
93'
Final del partido
94'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: FC Salzburg

Records vs FC Salzburg

Máximo goleador: Luis Milla (1 goles)
Goleador rival: Hüttler (1 goles)
Mayor victoria: 3 - 0 (22.08.2006)
Mayor derrota: 0 - 1 (09.08.2006)
Más repetido: 2-0 (3 veces)

Crónica

El Valencia cumplió con el guión y entra en Europa por la puerta grande. Vuelve a ser equipo de Champions League. Mestalla anoche vivió una jornada mágica, donde se dio una comunión total entre el equipo y la afición. Morientes, Villa y Silva firmaron el 3-0 ante al Salzburgo. Un marcador que equivale al pasaporte para estar en la élite del fútbol continental. Triunfo rotundo, no sin tensión y agobios, pero victoria clara, contundente y a todas luces justa. Un 3-0 que deja en mantilla el escuálido marcador adverso de la ida. Los austriacos no tienen alas, por mucho que el equipo se llame ahora Red Bull Salzburgo.

Morientes fue quien abrió la lata. Era cuestión de paciencia y al Valencia no le hizo falta demasiada, porque apenas cumplidos once minutos ya había equilibrado la balanza. Arropadito atrás, ya que nadie se olvidaba de que un tanto en contra rompería toda la confianza, el equipo de Quique trató de hacerlo fácil. Jugó a lo práctico, aunque sin brillantez, porque hay aún muchas tuercas que apretar a pesar de que faltan cuatro días para el arranque liguero. El control, la superioridad, quedó plasmada en el deficiente césped del viejo Mestalla, que mira que está mal. Los blanquinegros llevaron siempre la iniciativa y cumplida la media hora llegó el segundo y con él, el delirio de una afición volcada. El gol de Villa ineludiblemente obligaba al Salzburgo a estirarse, a abrir líneas, a no ser tan conservador.

Quique jugó a dos cartas. Apostó por la seguridad, pero con un equipo netamente ofensivo. Había que mantener posesión, la calma, y a la vez desbordar. La presión fue intensa, a pesar de algunos titubeos y absurdas pérdidas de balón, y la velocidad, agobiante para el rival que rodaba a ralentí. El Valencia fue a por el partido desde el primer momento. Los dos centrales, Albiol y Navarro, incluso acudieron al ataque en jugadas de estrategia. En los laterales, si Moretti ha experimentado un cambio radical, yéndose con decisión al ataque, en la banda derecha Angulo se convirtió en un carrilero muy eficaz.

Eso se convirtió en un alimento constante para Vicente y Silva. Aunque al primero le costó salir de los regates, los dos se complementaron bien con Morientes y Villa, todos sabedores de que en la parcela central Edu estaba obligado a trabajar intensamente y Albelda se iba a poner los galones de capitán y además se echó la responsabilidad a la espalda. La afición llevó en volandas a un Valencia decidido a no perder el tren de la Champions. Enfrente, un rival, muy limitadito, que fue mucho menos equipo que hace unos días en Salzburgo. Sus argumentos se limitaron a lanzamientos largos hacia Orosz, el más adelantado de todos.

En el segundo tiempo el Salzburgo vio las orejas al lobo y se estiró más. Estaba fuera de la Champions y no se resignaba. Fue cuando se abrió el melón y el partido entró en una fase de máxima intensidad. El Valencia buscó el gol de la tranquilidad y los austriacos apretaron para encontrar el suyo. Trapattoni echó el resto. Puso más efectivos delante provocando momentos de incertidumbre, de agobio. Demasiado sufrimiento a quince minutos del final, aunque en los suspiros finales Silva, que había podido escuchar como la grada de Mestalla coreaba su nombre, acabó rubricando la faena con el tercero. El Valencia regresa a la Champions por la puerta grande.