Ficha de partido: 20.10.1996: Valencia CF 3 - 1 Atlético de Madrid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
3 - 1
At. Madrid
At. Madrid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Vicente Engonga
2'
Juanma López
23'
Antonio Poyatos
37'
Juanma López
38'
Claudio LópezFernando Gómez
45'
Descanso
45'
Pantic
45'
Goran Vlaovic
50'
Pablo AlfaroVizcaino
50'
Antonio Poyatos
54'
Claudio López
57'
AguileraSimeone
58'
Jose Ignacio SáenzGabriel Moya
58'
BiaginiPantic
63'
Gaizka Mendieta
63'
Javi NavarroGaizka Mendieta
74'
Geli
81'
Toni Muñoz
84'
Esnaider
87'
Claudio López
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: At. Madrid

Records vs At. Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (16 goles)
Goleador rival: Luis Aragonés (12 goles)
Mayor victoria: 9 - 1 (13.09.1936)
Mayor derrota: 0 - 5 (10.11.1985)
Más repetido: 1-1 (20 veces)

Crónica

Se curan las heridas en Mestalla mientras al Atlético le empiezan a escocer las suyas. Tras un partido muy activo, el Valencia ganó al Atlético y le puso la firma de un gol fantástico, obra del argentino López. Enfrente, el equipo madrileño confirmó su travesía dolorosa por este mes de octubre. El partido lo comenzó llevando en volandas el Atlético. Diez minutos de fútbol rápido, que estuvieron a punto de noquear al Valencia. El juego rojiblanco llegaba al mundo local por todas partes, pasando fundamentalmente por Pantic y Vizcaíno, una pareja poco habitual en las formaciones de Radomir Antic.

Del manejo atlético provinieron algunas jugadas de peligro. Entre ellas, una acción muy bella, protagonizada por Pantic, Kiko y Esnáider. El argentino gritaba el gol ante las narices de Zubizarreta cuando el portero valencianista sacó la mano izquierda para salvar el tanto y provocar un córner. Después, Pantic aprovehó otro saque de esquina -el Atlético agobiaba por entonces al Valencia- para enviar el balón a la cruceta. Hubiera sido un gol olímpico, pero la sequía rojiblanca era más profunda de lo que parecía. El partido se serenó un poco a medida que el Valencia fue tomando responsabilidades. Engonga, en la defensa; Fernando, en el centro del campo, y Moya en la delantera, fueron aplacando los ánimos visitantes a la vez que jaleaban el juego de su equipo. El Valencia comenzó a encontrar huecos a la contra, el fútbol que quiere Luis Aragonés. Todo el ataque se inclinó hacia la banda derecha del equipo local, un pasillo por el que corrían sin fueras de juego Moya y Vlaovic. Tanto uno como otro aplicaron dosis de emoción al partido en jugadas con olor a gol, que Molina desbarató en una noche muy acertada.

El partido cambió de amo y se fue a manos del Valencia. El Atlético, que empujaba a su defensa hacia el centro del campo para empequeñecer el terreno, se encontró con varias jugadas eléctricas de los puntas rivales. Fernando o Poyatos alzaban la cabeza e intuían el desmarque de sus delanteros. Después, la cosa se solucionaba a la carrera, un asunto que Moya conoce bien. Con el sabor de la superioridad, el equipo de Luis se fue arriba. Pasó de atacar por la derecha a hacerlo por la izquierda. Aquí apareció Romero, del que nacieron varias ocasiones. Incluso él mismo se animó a lanzar un disparo que Molina detuvo con ciertas dificultades. Hasta que en el minuto 38 templó un balón hacia el área. La pelota viajó mansamente hasta la cabeza de Poyatos, que giró el cuello y batió a Molina.

Al Atlético se le ensombreció el panorama aún más cuando López vio su segunda tarjeta amarilla, tras golpear la pierna de Moya. Cinco minutos después del gol, en plena fiesta local, Vlaovic falló un tanto anunciado desde las gargantas del estadio. Antes había dejado una jugada que anuncia su sangre de futbolista balcánico.

La segunda parte hubiera tenido otra pinta si a los pocos segundos de iniciada Kiko hubiera aprovechado lo que le cayó del cielo. El balón vino rebotado de Poyatos y llegó a Kiko, que se vio solo ante Zubizarreta. El gaditano se acercó con el balón controlado y cuando todo Mestalla temía el empate mandó la pelota fuera. Fue una jugada crucial. Kiko se lamentó del fallo y del futuro que le esperaba a su equipo. Cuatro minutos más tarde, Moya pronunció un discurso que resume su idea del fútbol. Tomó un balón enviado por Romero, esquivó a un rival, a otro y a otro. Vio el desmarque de Vlaovic y tocó suave para que el delantero hiciera el resto. El balcánico evitó con habilidad a Molina y marcó el segundo tanto del Valencia.

El partido se vino abajo, con el Atlético lejos de su ritmo habitual y el Valencia a la espera de una ocasión perdida. El «Piojo» López y Karpin dispusieron de ellas, pero Molina y Pablo Alfaro las destrozaron con eficacia. Sin embargo, la noche trajo cinco minutos finales de tensión. Tras dos acciones salvadoras de Molina, el Atlético aprovechó una jugada. Kiko pasó con clase a Esnáider y éste batió a Zubizarreta. Faltaban cuatro minutos y el empate sobrevolaba el campo. Pero con el tiempo cumplido, López metió uno de los goles de la jornada. Recibió un balón de Karpin, miró hacia la portería y desde el círculo central envió una vaselina. Molina tocó el balón pero no evitó el 3-1.