Ficha de partido: 27.03.1983: Valencia CF 2 - 1 Racing de Santander

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 1
Rac. Santander
Rac. Santander

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Roberto Fernández
9'
Pepe Carrete
16'
Miguel Tendillo
30'
Descanso
45'
Santiago Idígoras
46'
Álvarez
50'
CidónBernal
52'
Ángel Castellanos
57'
HerreroÁlvarez
66'
Enrique SauraSantiago Idígoras
69'
Pablo Rodríguez
83'
Enrique MorenoPablo Rodríguez
86'
Paco
88'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Rac. Santander

Records vs Rac. Santander

Máximo goleador: José Vilanova (7 goles)
Goleador rival: Cisco (9 goles)
Mayor victoria: 8 - 1 (03.10.1954)
Mayor derrota: 0 - 5 (31.03.1935)
Más repetido: 1-2 (13 veces)

Crónica

Partido jugado en el estadio Luis Casanova, con media entrada, aproximadamente unos 26.000 espectadores, en tarde nublada pero de buena temperatura. Arbitró el colegiado andaluz Martín Navarrete, que hizo un arbitraje malo. Empezó bien, pero precisamente a raíz de no señalar, justamente ya que apreció la ley de la ventaja al Valencia, una falta, el público empezó a meterse con él, los jugadores también. Empezaron a salir tarjetas de su bolsillo y, en definitiva, acabó haciendo un mal arbitraje. Amonestó a Castellanos, Carrete, Pablo, Tendillo y Álvarez.

Goles: 1-0, minuto 9. Al sacarse el cuarto córner contra el Racing, Pablo lo hace bastante cerrado sobre puerta, toca Tendillo de cabeza y Roberto, también de cabeza, impulsa el balón a las mallas. 2-0, minuto 46. Nada más iniciarse la segunda parte, se produce un saque de esquina contra los visitantes que, como el anterior, también lanza Pablo e Idígoras consigue llevar el esférico a la red. 2-1, minuto 88. Remate de Velón que tropieza en un defensor blanco, la defensa del Valencia se muestra poco activa en la jugada y Paco alcanza el esférico y bate a Bermell desde cerca.

Un clásico choque entre colistas. Ni más ni menos. Un partido que, si de principio ya ofrecía pocos atractivos espectaculares, dada la situación en que se encuentran los dos equipos, sobre la marcha ha sido todavía peor. Habría que hilar muy fino para saber cuál de los dos ha sido el peor en el campo. El Valencia ha ganado en justicia porque ha conseguido marcar más goles que el contrario, pero su actuación ha estado tan llena de deficiencias como de costumbre.

El Valencia, en la primera parte, aún hizo un juego medianamente bueno, animado por el tanto que marcó a los 9 minutos por mediación de Roberto, que sería su mejor rematador. En la jugada anterior, Idígoras había rematado al pelota al poste desaprovechando una gran oportunidad. Como consecuencia de esta intervención, se sacó un córner del que vino, como providencialmente, el remate de Roberto a las mallas que dio cierta tranquilidad al equipo y sobre todo al público. Pero era una tranquilidad falsa, puesto que el equipo merengue no hacía buen juego, abusando del pase atrás y lateral, abusando también de los fallos, mientras que el Santander, a falta de mejores virtudes, trataba de jugar con gran coraje, y en realidad lo hacía torpedeando bastante el juego que intentaban ligar los blancos.

En la segunda parte, que se inició con otro rápido gol, ya que nada más ponerse el balón en juego marcó Idígoras el que había de ser segundo tanto para el Valencia, como si este efecto benéfico produjera una impresión contraria el Valencia decayó todavía más, abusó reiteradamente del juego torpe y deslabazado y el Santander llegó a jugar algo mejor y, sobre todo, a presionar con más insistencia que los locales. Así fue transcurriendo el tiempo entre bostezos del público y mal juego, y ´solo vino a animarse negativamente para los locales, en los últimos minutos, cuando un contragolpe santanderino le proporcionó a Paco la ocasión de marcar y reducir la distancia a un solo tanto. Faltaban tres minutos para el final, pero el miedo llenó el cuerpo de los merengues y también de los espectadores. Ya no sólo no se superaba el crecido gol-average particular que el Racing tenía sobre el Valencia (debido al 4-1 de la primera vuelta), sino que había la amenaza de que ni siquiera se le podría ganar. Por fortuna para el Valencia, no fue así. Acabó el partido y con él una pesadilla más de las tantas que tiene que pechar este Valencia.