Ficha de partido: 01.10.1980: AS Monaco 3 - 3 Valencia CF

Ficha de partido

AS Monaco
AS Monaco
3 - 3
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Petit
6'
Barberis
21'
Fernando Morena
35'
Descanso
45'
Petit
48'
Mario Kempes
74'
Darío FelmanPablo Rodríguez
75'
BaladierCouriol
77'
Darío Felman
77'
Juan Cruz SolJavier Subirats
78'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Stade Louis II
Aforo: 18.563 espectadores
Ubicación: Mónaco / Mónaco 
Inauguración: 25/01/1985

Rival: AS Monaco

Records vs AS Monaco

Máximo goleador: Fernando Morena (2 goles)
Goleador rival: Pastoriza (3 goles)
Mayor victoria: 2 - 0 (17.09.1980)
Mayor derrota: 2 - 3 (29.08.1975)
Más repetido: 3-3 (1 veces)

Crónica

Le faltó poco al Mónaco para dar la sorpresa en esta primera eliminatoria de competición europea a pesar deque el empate a tres conseguido por el Valencia en dos miutos de fortuna pueda parecer lo contrario. La solidez del Valencia, el prestigio de los levantinos, el 0-3 del sábado último fente al Barcelona, impresionaron más a los aficionados (que no lograron llenar el estadio Luis II) y a los periodistas de la Costa Azul, que a los jugadores monegascos.

Ya antes de comenzar el encuentro se respiraba un conformismo revelador de que las pretensiones de los seguidores del equipo azul eran muy limitadas. Pero a los 6 minutos del encuentro, Petit, el centrocampista que ha dirigido el juego, marcó un bello gol que enfervorizó a los espectadores. Con ello el partido conservaba todo su encanto, su interés y, por consecuencia, su espectacularidad. Porque en las competiciones europeas el afán por la victoria y la pretensión de eliminar al adversario pasa por encima de toda otra consideración.

La tensión subió de punto cuando a los 21 minutos el suizo Barberis en una acción en la que intervinieron seis jugadores igualó la eliminatoria con un gol espectacular y trabajado que mostró las dificultades que encuentran los cuatro defensas valencianistas cuando se les juega en corto, con rapidéz y al primer toque. Parecía como si un espía monegasco hubiera visto de incógnito el sábado último el partido del Camp Nou en el que el Barcelona hizo un fútbol aéreo, largo y reiterativo que es el que más conviene a una defensa dura de cintura como es la del Valencia.

Durante esta primera media hora la defensa monegasca, que no es ni mucho menos la línea más fuerte del equipo, marcaba por zonas al extremo Pablo y al oportunista Morena que eran quienes podían decidir el partido durante la primera mitad con un gol que su velocidad y oportunismo hacía verosímil. Pero, la eficacia de la línea media monegasca formada por Barberis, Petit y Christophe no les dejó ninguna oportunidad para ello hasta que un fallo del defensa de cierre Perais dejó a Morena con el balón en los pies, en los últimos 18 metros y el uruguayo no desaprovechó la ocasión.

En la segunda parte se relanzó la emoción cuando a los 3 minutos después del descanso nuevamente el Mónaco se colocó con dos goles de ventaja. Y lo que fue más grave es que el Valencia sufría en su repliegue ya que el Mónaco, con un fútbol colectivo y homogéneo, dio ocasiones a Barberis sólo ante Sempere y a Petit, que fallaron dos jugadas en las que se cantaba el gol.

Pero en dos minutos cambió totalmente el signo del partido. Kempes, que estuvo tan desdibujado como Krankl el sábado último, por fin despertó de su letargo y en una acción con su sello personal a la salida de un golpe franco, marcó el segundo tanto valencianista que mataba toda la emoción del partido pero aseguraba ya al Valencia el camino libre para la próxima eliminatoria. Y casi sin tiempo para rehacerse de esta emoción, Felman se escapó por el ala derecha y levantó el balón ante la salida de Ettori, empatando a tres goles un encuentro que el Mónaco no debía jamás haber perdido. Pero tampoco el Valencia debía quedar eliminado de la Recopa por cuanto que el balance de los dos partidos había mostrado una mayor eficacia, una superior clase individual entre sus hombres y creemos que la campaña que puede desarrollar el equipo levantino en la Copa de ganadores de Copa, es mucho más brillante que la que hubiera seguido el valiente y divertido equipo del Mónaco.