Ficha de partido: 01.11.1989: Valencia CF 3 - 2 FC Porto

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
3 - 2
FC Porto
FC Porto

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
José Miguel Torres
32'
Andre
38'
Emilio Fenoll
39'
Madjer
42'
Descanso
45'
Nando Martínez
49'
Tomás GonzálezPaco Camarasa
50'
Ricardo Arias
60'
Emilio Fenoll
62'
Javier SubiratsQuique Flores
69'
Kiki
71'
Joao Cauto
79'
DomingosRui Aguas
86'
Emilio Fenoll
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: FC Porto

Records vs FC Porto

Máximo goleador: Emilio Fenoll (3 goles)
Goleador rival: Rui Aguas (2 goles)
Mayor victoria: 2 - 0 (19.08.1988)
Mayor derrota: 1 - 3 (18.10.1989)
Más repetido: 2-1 (1 veces)

Crónica

No se llegó a llenar el Luis Casanova, algo más de tres cuartos de entrada y cerca de 44.000 espectadores. Uno de los motivos, quizá, fue la retransmisión del encuentro por el canal autonómico de la televisión valenciana. Sin embargo, un buen pellizco recibieron las arcas valencianas, concretamente 44 millones de pesetas. Tarde apacible y terreno en magnificas condiciones. El público, que recibió a los jugadores con tracas, fue desfilando tras el 2-2 y al final del partido, ovacionó a los dos equipos. Fernando y Joao Pinto fueron los capitanes. El Valencia jugó con medias azules, mientras que el Oporto con su indumentaria habitual. El delegado de la UEFA fue el holandés Leonardus van Derkroft.

Arbitró el colegiado escocés George Smith, ayudado en las bandas por los señores Williamson y Moffat. Bastante mal y muy criticado por la afición valenciana, no supo cortar los conatos violentos que se produjeron a lo largo del encuentro. El público se indignó con él tras la expulsión de Torres en el minuto 33, por agarrar a Madjer cuando éste se escapaba hacia el marco de Ochotorena, y se puso definitivamente en contra cuando concedió gol de Madjer en un claro fuera de juego. Mostró tarjetas amarillas a Nando y Arias, por el Valencia, y a André y Kiki por el Oporto, todas ellas por entradas duras.

Goles: 1-0, minuto 38. Balón centrado por Quique Flores al segundo palo, Arroyo lo pasa de cabeza al primero, donde Fenoll, también con la cabeza, lo introduce en las mallas, con Vitor Baía batido. 1-1, minuto 42. Madjer se escapa de Camarasa en situación de fuera de juego y fusila a Ochotorena. 2-1, minuto 62. Jugada personal de Fenoll, que dribla a tres defensas y bate por raso a Vitor Baia. Un golazo. 2-2, minuto 79. Jorge Couto pilla desprevenida a la defensa y desde 20 metros marca a media altura. 3-2, minuto 90. En una acción similar a la del segundo gol, Fenoll se zafa de dos defensas, se cuela en el área y establece el resultado definitivo.

El Valencia no pudo superar anoche la segunda eliminatoria de la Copa de la UEFA, pese a que consiguiera imponerse por 3-2 al Oporto en el Luis Casanova en el choque de vuelta, un resultado insuficiente para superar aquel 3-1 con que se saldó el primer enfrentamiento en el estadio Das Antas de la ciudad portuguesa el pasado 18 de octubre.

Con un cierto regusto amargo el club blanco se habrá despedido de la competición internacional a la que volvía después de seis años con el logro de haber eliminado en la primera ronda al Victoria de Bucarest. Sí, el Valencia se despidió anoche en su feudo ante el Oporto, pero lo hizo con la cabeza bien alta. Luchó hasta la extenuación, se entregó hasta el final, no dio un balón por perdido, pero no pudo o supo doblegar a un Oporto muy bien situado en el campo, que aprovechó al máximo sus ocasiones de gol y que hizo valer su amplia experiencia en estas lides. No perdió la cabeza en ninguna oportunidad que el Valencia se adelantaba en el marcador y explotando plenamente sus recursos se llevó la eliminatoria a Portugal.

El objetivo era marcar dos goles y se consiguió con creces. Por tres veces, el joven guardameta portugués, Vitor Baía, tuvo que recoger el balón del fondo de su marco. Emilio Fenoll, que anduvo todo el verano pidiendo a gritos una oportunidad para demostrar su valía y que tuvo pie y medio fuera de la entidad, fue el artífice del sueño europeo del Valencia, convirtiéndose en un estilete de lujo. Mordiente, la principal preocupación de un once que a menudo se ha mostrado romo en ataque, sobró. Pero fallaron otros aspectos.

Por ejemplo, la defensa, la base sobre la que se cimenta el dispositivo de Espárrago, se despistó más de la cuenta. El centro del campo no soportó el asfixiante pressing portugués, constante, devastador y rápido en su salida al contragolpe. El técnico uruguayo dispuso un planteamiento ofensivo centrado, principalmente, en dos hombres clave (de los pocos que quedan por las numerosas lesiones): Arroyo, Fernando, Toni y Fenoll, sin pensar que hay días en que la inspiración no está de parte de uno y que como rival está un Oporto que aguanta lo que le echen. No tan sólo en labores de contención se centraba la táctica lusa, sino que no abandonó en ningún momento la meta valencianista. Así, el ex-valencianista argelino, Rabah Madjer, se permitió dos escapadas en los primeros cinco minutos que fueron un toque de atención a Ochotorena, asustaron a los valencianistas y sembraron de terror las gradas.

Viendo evolucionar a unos y a otros se adivinaban las consignas que en vestuarios habían dado los respectivos entrenadores. Espárrago quería que sus hombres jugaran el balón por el centro del campo principalmente para crear huecos por los extremos, por donde debía entrar ora Toni, brillante en partidos anteriores pero no en el de anoche, ora Fenoll, que despuntó tanto ayer que ni él mismo se lo creía. El Oporto de Artur Jorge fue práctico y pragmático. Se dedicó a recuperar casi todos los balones que se jugaban en la zona ancha. Bien o mal, poco importaba, el caso era cortar la poca iniciativa del rival valencianista.

El primer gol del encuentro se lo apuntaba el Valencia. Era la tercera vez que ponía en peligro la portería del joven Vitor Baía, obra de Fenoll, que con astucia aprovecha un ir y venir del balón en el área pequeña del Oporto. Antes, Nando llegó a centrar muy medido al ariete Toni, pero no alcanzaría el brasileño el esférico. Toni pasaría el balón a Arroyo en otra ocasión, y éste lanzaría sin pensárselo dos veces, para que el cuero se estrellara en el larguero.

Entretanto, el Oporto se dedicaba a frenar, presionar y pasar en profundidad a Madjer, que el argelino ya se encargaría de hacer de las suyas. Tanto se encargó que empezó a apagar las encendidas ilusiones ches cuando igualó a un gol el marcador. Cuatro minutos (del 38 al 42 del primer tiempo) dejó Madjer que la afición che soñara que todo era posible.

El empate a un tanto dejaba, pese a todo, entreabierta la puerta de la UEFA, y así, comenzar la segunda mitad, los de casa salieron a comerse el mundo o lo que tuvieran delante. Fenoll, por lo menos, era de este parecer cuando él solo dribló a toda la defensa portuguesa y se anotó posiblemente el gol más bonito de su carrera valencianista. Tomás, el paciente ex-ovetense que sale de uvas a peras, pisó el césped supliendo al desatinado Camarasa y con mucha técnica lanzó un par de balones al área, que un buena rematador hubiera convertido a placer en sendos goles. Pero no.

Fue Jorge Couto, quien había salido de refresco, el encargado de hacer que cayera el telón de la esperanza valencianista de permanecer en la UEFA. Marcó el empate a dos goles e hizo que el público de Mestalla diera por finalizado el partido aunque faltaran diez minutos para el final. Estos que dejaron las gradas antes de que acabara el partido con la moral a rastras, se perdieron el tercer gol de Fenoll, igual que el anterior, en magnífica jugada personal, que por bonito, no salvaba al Valencia de ser otro hundido más en la competición europea.