Ficha de partido: 24.01.1990: Valencia CF 1 - 0 Real Zaragoza

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
1 - 0
Penalties (5-3)
Real Zaragoza
Real Zaragoza

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Paco Camarasa
12'
Nando Martínez
37'
Descanso
45'
Emilio FenollNando Martínez
45'
GlaríaVillarroya
46'
Chilavert
49'
Lubo Penev
51'
Javier SubiratsToni Gomes
79'
Lubo Penev
80'
Inicio prórroga
90'
RedherJuliá
91'
Redher
93'
Pardeza
104'
Vizcaíno
115'
Penalties (5-3)
120'
Final del partido
120'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Zaragoza

Records vs Real Zaragoza

Máximo goleador: Manuel Badenes (9 goles)
Goleador rival: Arrúa (6 goles)
Mayor victoria: 7 - 0 (14.02.1943)
Mayor derrota: 1 - 6 (19.04.1959)
Más repetido: 1-0 (13 veces)

Crónica

En un pulso extraordinario, el Valencia logró la clasificación para las semifinales con un gol de Penev y los lanzamientos desde el punto de penalty. Temperatura algo fresca, alrededor de 14 grados, pero soportable. Muy floja entrada, algo así como 16.000 espectadores, debido, sin duda a la transmisión del partido por el canal autonómico de televisión. En taquillas, cerca de 4 millones de recaudación. En el palco, dos espectadores de excepción, la alcaldesa de la ciudad, Clementina Ródenas, y el entrenador del Real Madrid, John Toshack, que presenció el partido junto a Roberto Gil. Terreno de juego en buenas condiciones. Durante los 90 minutos de juego reglamentario, el Valencia lanzó 3 saques de esquina, por 4 el Zaragoza.

Arbitró Díaz Vega, del Colegio Asturiano. No pasó de discreto, interrumpió mucho el juego,
aunque estuvo bien ayudado por sus liniers. Mostró tarjeta amarilla a Chilavert, Pardeza, Vizcaíno, Nando, Penev, Camarasa y Redher. El gol del Valencia llegó en el minuto 52, tras una indecisión de la zaga zaragocista, que aprovechó Arroyo para bombear el balón sobre Penev, quien remató de cabeza a la red. En los lanzamientos desde el punto de penalty, por el Valencia marcó Penev. Fallaron Subirats y Fenoll, para marcar Arroyo y Fernando. Por parte del Zaragoza, Sempere paró los lanzamientos de Juanito y Señor. Falló Glaría y Pardeza logró el cuarto y definitivo penalty.

Un partido de los que hacen afición fue el que, tanto Valencia como Zaragoza ofrecieron a los espectadores. Fue un soberbio toma y daca, del que salió ganador el cuadro valencianista pero en justicia, nadie mereció perder. La entrega fue absoluta, el fútbol de ataque, también. Nadie se conformó con su suerte y los dos hicieron méritos y dispusieron de ocasiones para pasar a las semifinales de la competición. Por tanto, sombrerazo para dos equipos que se vaciaron para luchar contra un potente enemigo y contra sus propios nervios, por lo mucho que estaba en juego.

El primer tiempo no registró movimiento en el marcador. Los dos equipos se lanzaron a una ofensiva absoluta. Los locales, por razones obvias, tenían que darle la vuelta al marcador de la ida, los visitantes, porque su espíritu es ofensivo y porque sabían que cerrarse para defender su ventaja era temerario. El público disfrutó de todo ello.

Pronto se vio por donde iban a ir los tiros. Arroyo le colocó un balón a Toni y a los 20 minUtos, Penev lanzaba un disparo raso y envenenado. Respondía el Zaragoza y "Paquete" Higuera ponía en apuros, después de una gran jugada personal, el marco de Sempere. El meta se lució en esta intervención. Después sería Pablo quien le sacaría a Fernando un balón de oro. Este primer tiempo fue soberbio, con la emoción por las nubes y un genio en los dos contendientes indomable.

Sin embargo, la porfía valencianista obtuvo su premio a los 7 minutos del segundo tiempo, cuando Lubo Penev conectó un perfecto cabezazo que envió el balón a la red. El gol valenciano hizo subir más si cabía, la tensión, pero el esfuerzo del Zaragoza por evitar la prórroga se estrelló contra un equipo serio y bien organizado atrás.

Se llegaba a la prórroga, y ahí el conjunto de Espárrago tuvo tanto la virtud de saber jugar sus cartas como la suerte de encontrarse con una jugada de Señor que estaba a un paso del gol y que Arias salvó providencialmente, sacándole el cuero al capitán zaragocista, que aún y así, dio en la madera. Lo dicho, emoción a raudales, dos equipos valientes sobre el terreno y muestra de ese poderío y equilibrio de fuerzas, ahí están los lanzamientos desde el punto de penaity. Es como una moneda al aire. La cara fue para el Valencia. Y se lo mereció. La cruz, para el Zaragoza. Y no lo había merecido. Pero ustedes ya entienden lo que queremos decir.

En el Luis Casanova se vio un pulso entre pesos pesados, dos equipos que se caracterizan por su poder atacante y, aunque el Zaragoza no viera puerta en los noventa minutos reglamentarios, hay que achacarlo más al tremendo esfuerzo a que obligó a su rival, un Valencia que se desdobló en su esfuerzo, que a errores sobre el terreno.