Ficha de partido: 11.11.1934: Valencia CF 4 - 1 Sevilla FC

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
4 - 1
Sevilla FC
Sevilla FC

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Descanso
45'
Torróntegui
50'
Domingo Torredeflot
60'
Andrés Jaso
62'
Deva
70'
Gaspar Rubio
75'
Andrés Jaso
81'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Sevilla FC

Records vs Sevilla FC

Máximo goleador: Mundo Suárez (28 goles)
Goleador rival: Campanal (20 goles)
Mayor victoria: 8 - 0 (17.10.1943)
Mayor derrota: 3 - 10 (13.10.1940)
Más repetido: 2-0 (26 veces)

Crónica

Por fin el Valencia ha conseguido un tanteo rotundo. Marcó cuatro tantos, imponiéndose al Sevilla cuando éste, a los diez minutos de la segunda parte, tenía uno a cero a su favor. La veleidosa ha flotado sobre Mestalla y se ha puesto descaradamente de parte de los locales. Porque se necesita suerte para ganar un partido con características tan raras como el que reseñamos.

Al comienzo del match hubo un susto mayúsculo frente a la puerta del Sevilla. Parecía que el Valencia iba a comerse a su enemigo. Mas no fué así. El genial Rubio se apagó pronto. El Sevilla acertó a medir la talla de sus enemigos hasta confiarse y llevar una y otra vez el balón al medio campo contrario, dando que hacer a la defensa. Como otras tardes sólo se libraron de la quema Richart, joven y gran extremo izquierda, y el voluntarioso Villagrá. Se llegó al descanso sin que se estrenara el marcador, porque el Sevilla con un Campanal apagado no su supo hacer más que ir tirando.

Aquella segunda parte excepcional del Valencia hizo su aparición. Fué tan famosa como las de antaño, y al final del encuentro el apasionado hincha pudo echar las campanas al vuelo, que ya era hora. Un regalo que el Valencia sólo mereció a medias, porque hizo una primera parte decepcionante.

A poco de reanudarse el juego cayó lesionado el defensa Juan Ramón; estuvo diez minutos en la enfermería, saliendo con la nariz vendada. Pero el golpe tremendo le sentó a las mil maravillas, porque se destapó y hasta el final llegó a superar a Torregaray. Durante su ausencia, al quedar coja la defensa, hubo una mala inteligencia entre Goiburu y Villagra, imputable al primero, y Torróntegui, que venía siendo el más torpe de la vanguardia andaluza, cobró un punterazo, que fué el primero y único goal del Sevilla.

Como si fuera una consigna, los chicos jóvenes valencianos se sacuden el lastre de los que tan mal conducían la delantera y se destapa primero Richart. Con gran desenvoltura llega a la puerta del Sevilla: y larga un descomunal chutazo, que Guillamón desvía en el suelo a córner. Es sacado por Richart, medido a los pies de Torredeflot, quien marca así el empate. A los dos minutos un segundo goal de los de bandera. Jaso, delantero centro reserva, desapercibido hasta esta gran oportunidad, avanza solo como una tromba y por en medio de la defensa sevillista mete un balón formidable, que se estrella en la red, sin que el goalkeeper haya podido verlo. El público se arrojó al campo, no pudo contenerse ante la belleza de la jugada.

Vinieron luego cinco minutos antideportivos; violencias y falta de serenidad en la defensa andaluza, que parlamenta descaradamente con el público. Deva lanza un directo a un acomodador, que resulta herido, y el arbitro expulsa al jugador. Al final se impone el buen sentido, continuando el partido y el acoso del Valencia, que logra dos tantos más, obra de Rubio y de Jaso, el de éste más espectacular por ser un empalme rápido con la izquierda, en el que se entregó por completo el ya famoso reserva.

Los últimos cinco minutos de juego fueron un asedio mareante al marco bien defendido por Guillamón. Dos balones se estrellaron contra los postes y Richart produjo otros dos peligros, estando batido el portero. Pero el tanteo era abrumador ya y no era merecedor el Sevilla de mayor descalabro. Comorera, que tuvo una actuación imparcial.

No hemos dicho en la reseña que Abdón no pudo llenar su difícil puesto de eje. Se distinguió en los servicios a las alas. Goiburu cada vez peor. Rubio sólo tuvo cinco minutos favorables repartidos en el comienzo y final. Algún destello suelto y en general desprovisto de amor propio. Richart fué el mejor de los veintidós. Por el Sevilla, el puerta, que detuvo balones muy difíciles. Fede en el primer tiempo, al contrario que Alcázar, muy mejorado en la segunda parte. Tejada y a ratos Bracero, los dos únicos de la delantera que se mostraron con codicia.