Ficha de partido: 11.04.2004: Real Zaragoza 0 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Real Zaragoza
Real Zaragoza
0 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
David Albelda
21'
Descanso
45'
Rubén BarajaMomo Sissoko
48'
Curro Torres
61'
GallettiDani
65'
Miguel Ángel Angulo
69'
Toledo
71'
DrulicCani
73'
GenereloPonzio
73'
Xisco MuñozMiguel Ángel Mista
78'
Amedeo Carboni
80'
Galletti
86'
Francisco RufeteJorge López
87'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: La Romareda
Aforo: 34.596 espectadores
Ubicación: Zaragoza / España 
Inauguración: 08/09/1957

Rival: Real Zaragoza

Records vs Real Zaragoza

Máximo goleador: Manuel Badenes (9 goles)
Goleador rival: Duca (6 goles)
Mayor victoria: 7 - 0 (14.02.1943)
Mayor derrota: 1 - 6 (19.04.1959)
Más repetido: 1-0 (13 veces)

Crónica

El Valencia CF culminó su remontada hacia el liderato gracias a la victoria en la Romareda y la derrota del Real Madrid ante Osasuna (0-3). Dos puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, fruto todo ello de un partido extraordinario de fútbol el disputado esta noche, con una ambiente previo espectacular (miles de valencianistas dieron un colorido inmejorable a las gradas de La Romareda) y con un ritmo frenético casi a lo largo de los noventa minutos, el Valencia CF consiguió la sexta victoria seguida. Como lo suele hacer nuestro equipo. Contundente atrás, inteligente en el centro del campo. Y letal arriba. Tres puntos con aroma a título. Si hace dos temporadas Rufete acercó un poco más el Campeonato tras su gol en el coliseo maño, en esta ocasión Rufete de precioso testerazo abrió las puertas de un triunfo merecido en el computo global del choque. No le den más vueltas, este Valencia es de matrícula de honor.

Pero comencemos, permítanme la redundancia, desde el principio. Donde se larvó el triunfo. Porque el Real Zaragoza salió con su dinamismo habitual con la llegada de Víctor Muñoz. El actual campeón de la Copa demostró su actual estatus con buenas triangulaciones en la zona ancha que buscaban en la mayoría de los casos a Villa, un atacante tan menudo como rápido que no creó mayores problemas por la seguridad defensiva de la zaga valencianista, en esta ocasión protagonizada por Ayala y Marchena. Un seguro, de nuevo, de vida, de seguridad.

El panorama iba cambiando poco a poco. Hasta que Sissoko y Albelda fueron encajando piezas en el círculo central y marcaron el terreno de sus compañeros de tarea, especialmente de Angulo y Jorge López que buscaban continuamente la permuta desde la derecha hasta le media punta. Precisamente esa versatilidad en el juego provocó el mayor torrente de ocasiones en los primeros cuarenta y cinco minutos. Hasta en tres ocasiones Angulo probó las cualidades de un excepcional Lainez, sin duda el mejor jugador de los aragoneses esta noche. Bien custodiado con Milito en el corte, ambos jugadores evitaron que se rompiera el equilibrio antes del minuto 70.

El resultado pues se antojaba injusto. Pero se percibía tranquilidad porque se sabía, se sabe que en cualquier momento nuestro equipo puede dar un zarpazo mortal. Esa primera parte durmió con la mórbida languidez que le da el Valencia a los partidos. Con aparente tranquilidad, el marcador a favor se antoja seguro. Aunque el comienzo de la segunda mitad dio una nueva versión al encuentro. El Real Zaragoza mostró de nuevo sus mejores virtudes de juego y dispuso de varias oportunidades claras de gol. Lo que volvió a confirmar esa máxima futbolística. Quien perdona, lo paga . Y más con el rival que tenía enfrente.

Superado ese arreón del inicio de nuevo el Valencia tejió su tela de araña en torno en esta ocasión de Baraja (que sustituyó a un Sissoko lesionado con un desafortunado esguince de tobillo izquierdo) que con sus continuos cambios de ritmo y de juego terminó por desconectar al Zaragoza. En ese impasse de juego llegaría el regalo del gol y de los tres puntos. Centro magnífico de Jorge López a través de pelota parada que recibe Angulo libre de marca y con un magnífico testarazo supera, esta vez sí, a Lainez. Un tanto a pelota parada, un motivo más para ser optimista. De ahí hasta el final el Real Zaragoza buscó sus opciones pero nuestros futbolistas no le dejaron tener más vida que la del pelotazo largo y la opción de segunda jugada con el rechace. Y con eso el final. Y lo más emotivo con ese baño de valencianismo en Zaragoza. La felicidad, pues más cerca.