Ficha de partido: 02.10.2004: Real Betis 1 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Real Betis
Real Betis
1 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Marco Di Vaio
9'
David Albelda
27'
Edu
29'
Assunçao
45'
Descanso
45'
David Navarro
68'
Momo SissokoStefano Fiore
72'
CapiAssunçao
75'
DaniOliveira
80'
Xisco MuñozMarco Di Vaio
81'
IsmaelFernando
84'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Benito Villamarín
Aforo: 56.500 espectadores
Ubicación: Sevilla / España 
Inauguración: 1929

Rival: Real Betis

Records vs Real Betis

Máximo goleador: Arturo Montes (10 goles)
Goleador rival: Unamuno (6 goles)
Mayor victoria: 7 - 1 (23.05.1926)
Mayor derrota: 0 - 4 (05.05.1985)
Más repetido: 2-1 (15 veces)

Crónica

El Valencia no seguirá como líder de Primera. Ayer desaprovechó la oportunidad de afianzar la privilegiada posición y, además, apartar cualquier duda sobre las inquietudes que habían surgido después de caer en Alemania. En el Ruiz de Lopera empezó a lo campeón ante un Betis venido a menos y, aunque terminó llevando la batuta, no supo dar el golpe definitivo que le hubiera dado los tres puntos.

Intentó mantener el guión pero no supo enfriar el partido y poco a poco, con errores propios, fue dándole vida al rival. Ranieri había recobrado la sonrisa con el gol de Di Vaio pero ésta le duró muy poco. A pesar de la verticalidad de crear ocasiones y de mostrarse con muy buena predisposición, el Valencia no tuvo la etiqueta de líder y al final desperdició la ocasión de recobrar la autoconfianza y cumplir la premisa de ganar en campo de un equipo que sólo lleva un triunfo en la presente temporada. Pese a esto, el fantasma de Alemania se paseó por Heliópolis. El temprano gol de Di Vaio y la superioridad manifiesta del Valencia hicieron recordar lo ocurrido hace unos días en Bremen, más aún cuando después de ese control el equipo local estableció la igualada en una jugada similar a la del partido de Champions.

Los de Ranieri se habían conjurado y salieron en Sevilla decididos a ganar. El juego en el inicio de la primera parte así lo dejaba ver. Predisposición, anticipación y facilidad para llegar a la portería defendida por Prats. Tras el aviso inicial de Fiore, una jugada de estrategia, en un saque de banda, tuvo color italiano. Carboni envió a Di Vaio, que buscó hueco corriendo paralelo al área y de un potente derechazo ponía pálido a Manuel Ruiz de Lopera, que tragaba saliva en el palco del estadio que lleva su nombre. Ranieri había dispuesto un equipo similar al de Bremen con la obligada presencia de un jugador en el puesto de Vicente y optó por Fiore. Existían dudas sobre si los blanquinegros, de nuevo vestidos con los colores de la Senyera, iban a ser capaces de dar la talla de líder sin su talismán Vicente, a quien se echó de menos durante todo el partido. Y, de entrada, quedó muy claro que era ese Valencia en el que juegue quien juegue prevalece el bloque.

Sin embargo, la superioridad en la zona medular se desdibujó por momentos y un tremendo error de Baraja propició la combinación entre Joaquín y Oliveira, que finalmente puso en bandeja el balón a Edu para que a la media hora estableciera el empate. Heliópolis vibró con los suyos y con las voces de ánimo los llevaron en volandas mientras que el Valencia empezaba a mostrarse nervioso, como recordando lo que pasó hace apenas tres días. Ranieri, desde el principio fuera del banquillo, se desgañitaba dando órdenes. El Valencia acabó con agobios. Intentaba llevar la iniciativa pero el Betis, más pundonor que otra cosa, se le subía a las barbas. Las permutas en ataque ya no desequilibraban a la defensa verdiblanca como en el inicio. Las pérdidas eran continuas y daba la sensación de que todos querían llegar al descanso cuanto antes. El carrusel de partidos empezaba a pasar factura.

En el segundo periodo, el Valencia perdonó aunque el Betis también es cierto que tuvo sus ocasiones. Sin embargo, la oportunidad más clara la tuvo Di Vaio cerca de cumplir la media hora en un mano a mano ante Prats, que no acertó a resolver para desesperación de Ranieri y del resto de miembros del banquillo. Hubiera sido la puntilla porque aunque el Betis quería no sabía cómo romper la defensa valencianista y, además, poco a poco los de Mestalla cedieron terreno aunque siempre practicaron el contragolpe. Sissoko y Marchena, este en una jugada de estrategia, estuvieron casi a punto de enmendar el empate. Otra buena oportunidad hubiera sido un penalti que el árbitro se tragó cuando Corradi fue placado dentro del área. Al final, reparto de puntos que para el Valencia debe saber a poco.